Más que una década ganada, el Leicester City atravesó un périodo duro y de decandencia tras llegar a la cima del fútbol al conquistar la Premier League. A pocos días de conmemorar el décimo aniversario de su consagración, el club confirmó un nuevo golpe deportivo: jugará la próxima temporada en la League One tras consumar su segundo descenso consecutivo.
El desenlace se produjo este martes en el King Power Stadium, donde los Foxes igualaron 2-2 frente a Hull City. El resultado, insuficiente para sus aspiraciones, los dejó sin posibilidades matemáticas de alcanzar la línea de salvación marcada por Blackburn Rovers, cuando restan apenas dos jornadas para el final del campeonato.
La campaña del Leicester estuvo muy lejos de las expectativas. Tras descender la temporada pasada desde la Premier (luego de finalizar en el 18° puesto con apenas 25 puntos), el equipo partía como uno de los principales candidatos al ascenso. Sin embargo, el rendimiento nunca estuvo a la altura: de aspirante a regresar rápidamente a la élite, pasó a quedar atrapado en una lucha por la permanencia que terminó perdiendo.
En ese contexto, la temporada también estuvo marcada por la situación de Sheffield Wednesday, que comenzó el torneo con una penalización de -18 puntos por deudas, condicionando desde el inicio la pelea por evitar el descenso. Aun así, los Foxes no lograron capitalizar esa ventaja relativa y terminaron condenados con antelación.
De llegar a la cima de Inglaterra a descender a la tercera división
La paradoja es inevitable. El próximo 2 de mayo se cumplirán diez años de la histórica conquista lograda por el equipo dirigido por Claudio Ranieri, que en la temporada 2015/16 protagonizó una de las mayores hazañas del deporte moderno. Aquel Leicester, liderado por figuras como Jamie Vardy, Riyad Mahrez y N'Golo Kanté, desafió todas las probabilidades (1 en 5000 según las casas de apuestas) para consagrarse campeón de Inglaterra.