Mendoza volvió a hacer historia en el fútbol de salón al dar otra vuelta olímpica en la rama femenina. Las dirigidas por Erica Encinas sumaron una nueva estrella en Comodoro Rivadavia tras derrotar en la final a las dueñas de casa. Este título no sólo significó la cuarta corona consecutiva y la décima para la provincia, sino también la consolidación de una hegemonía indiscutida en la disciplina.
La Borravino le puso broche de oro a una campaña superlativa: lideró su grupo con cinco unidades y avanzó con autoridad en los playoffs. Con un mix de jugadoras experimentadas y jóvenes promesas que ya empiezan a ser realidad, Mendoza volvió a gritar campeón en el sur del país y prolongó su presente soñado.
Los números son contundentes: en 12 ediciones del Argentino de Selecciones femenino de fútbol de salón, la provincia conquistó el título en 10 ocasiones. Las únicas excepciones fueron en 2015, con la consagración de Tucumán, y en 2022, cuando Paraná logró meterse en el lote de campeones, aunque muy lejos del dominio de nuestra provincia.
fútbol de salon
Mendoza conquistó el Argentino de Selecciones de fútbol de salón en Rosario.
Suela Caramelo
Pero este camino dorado no se limita a la rama femenina. Mendoza también es protagonista y máxima ganadora en caballeros. De hecho, el año pasado el conjunto dirigido por Gallardo obtuvo su 15° título tras vencer, precisamente, a Comodoro Rivadavia en Rosario, hoy el principal rival tras la caída en el nivel de Ushuaia.
El fútbol de salón mendocino también domina en inferiores y clubes
Pero el predominio de los seleccionados mayores en el fútbol de salón no termina allí. En 2025, la Borravino se quitó una espina importante en la categoría C-20 y dio la vuelta en Comodoro Rivadavia tras superar a este mismo rival, mismo escenario que se repitió en la F20, que conquistó el primer título en la rama.
A nivel clubes, la C20 de Andes Talleres conquistó el Nacional de Clubes y Don Orione, en el mayor, fue subcampeón del Nacional de Clubes. A su vez, Jockey Club volvió a hacer historia al quedarse con la División de Honor en Esquel. Superlativo.