La Liga Mendocina de Fútbol dio un paso fundamental para su estabilidad. Tras una votación que involucró a los representantes de los clubes afiliados, se definió que Diego Reyes será el encargado de conducir los destinos de la entidad en este nuevo proceso de transición que se extenderá hasta finales de 2026.
Reyes, quien cuenta con experiencia como representante del Consejo Federal de la AFA y funciones ejecutivas en el Arena Maipú, llega con el objetivo de imprimirle una impronta moderna y profesional a una de las ligas más tradicionales del país.
Los ejes de la nueva gestión
En su primer discurso como presidente electo, Reyes hizo hincapié en la necesidad de recuperar el protagonismo del fútbol mendocino. Sus prioridades incluyen:
- Diálogo abierto: Fomentar el trabajo conjunto entre todos los clubes afiliados, sin distinciones.
- Fortalecimiento estructural: Potenciar las categorías formativas y mejorar la infraestructura de los predios locales.
- Estabilidad institucional: Garantizar un traspaso de mando ordenado y transparente.
El camino hacia las elecciones de 2027
Aunque Reyes ya está al mando, el estatuto marca una hoja de ruta clara para la normalización total de la Liga: deberá convocarse antes del 31 de diciembre de 2026. El calendario proyecta que las elecciones definitivas se realicen entre febrero y marzo de 2027. Actualmente, la comisión directiva entrante y la gestión saliente mantienen reuniones técnicas para revisar programas vigentes y planificar el calendario de competencias que se viene.
Un respaldo mayoritario
El cambio de conducción llega con el visto bueno de la gran mayoría de los clubes mendocinos, quienes ven en la figura de Reyes una oportunidad para dejar atrás las intervenciones y consolidar un proyecto deportivo a largo plazo que incluya tanto al fútbol masculino como al femenino y las inferiores.