Italia dio un paso decisivo en su camino de regreso a la Copa del Mundo. Con una actuación sólida y efectiva, la Azzurra venció 2-0 a Irlanda del Norte y avanzó a la final del repechaje europeo, quedando a un solo partido de cortar una ausencia de doce años en la máxima cita del fútbol internacional.
El equipo dirigido por Gennaro Gattuso mostró carácter en un encuentro que, especialmente en la primera mitad, se presentó trabado y con escasas situaciones claras. La presión del contexto (Italia no disputa un Mundial desde Brasil 2014) se hizo sentir, pero el conjunto supo mantener la calma y ajustar su juego en el complemento.
Desde el inicio, Italia intentó asumir el protagonismo con la posesión del balón y la movilidad de sus mediocampistas. En ese esquema, fue titular Mateo Retegui, quien volvió a ser una referencia en ataque, aportando presencia física y opciones en el área rival, aunque sin poder concretar.
La resistencia de Irlanda del Norte se sostuvo durante buena parte del encuentro, gracias a un planteo ordenado y compacto en defensa. Sin embargo, en la segunda mitad apareció la jerarquía individual que terminó inclinando la balanza.
El primer golpe llegó a través de Sandro Tonali, quien abrió el marcador con una definición precisa tras una jugada colectiva que desarticuló la última línea rival. Ese tanto no solo rompió el cero, sino que también liberó la tensión acumulada en el equipo italiano.
Minutos más tarde, Moise Kean amplió la ventaja con un gol que sentenció el encuentro. Su potencia y oportunismo fueron determinantes para asegurar el triunfo y evitar cualquier reacción del conjunto norirlandés.
¿Qué necesita Italia para jugar el Mundial?
Con este resultado, Italia avanza a la instancia decisiva del repechaje, donde se jugará su clasificación al Mundial frente al ganador del cruce entre Gales y Bosnia. El encuentro se disputará el próximo martes y tendrá a la Azzurra como visitante, en un escenario que promete alta tensión y máxima exigencia.
De esta manera, el seleccionado italiano quedó a noventa minutos (o quizás algo más) de regresar al torneo que supo conquistar en cuatro ocasiones. La ilusión está en marcha, y el equipo de Gattuso parece haber despertado justo a tiempo.