La histórica escudería Williams empieza a mostrar señales concretas de recuperación en la Formula 1. Luego de años sumida en la parte baja de la parrilla, el equipo británico dejó una imagen alentadora en el Gran Premio de Miami, donde logró meter a sus dos autos en la zona de puntos y despertó el entusiasmo de su director, James Vowles.
La euforia del ingeniero británico al finalizar la carrera no pasó inadvertida. Y no era para menos: el español Carlos Sainz terminó noveno, mientras que Alexander Albon cruzó la meta en la décima posición, un resultado que permitió a Williams sumar cinco puntos fundamentales y escalar hasta el octavo lugar del Campeonato de Constructores.
Aunque la distancia respecto de las grandes potencias sigue siendo enorme (Mercedes, Scuderia Ferrari, McLaren y Red Bull continúan dominando claramente la categoría) en Grove sienten que el rumbo empieza a ser el correcto.
Un proyecto a mediano plazo que empieza a dar señales
Desde la llegada de Vowles a la conducción del equipo, Williams inició una profunda reestructuración técnica y organizativa con el objetivo de volver a ser competitivo en el mediano plazo. El ex estratega de Mercedes dejó claro desde el principio que la recuperación no sería inmediata, sino el resultado de un trabajo progresivo basado en infraestructura, eficiencia y desarrollo aerodinámico.
En Miami aparecieron algunos de esos primeros frutos. El FW48 mostró un comportamiento más consistente, especialmente en ritmo de carrera y gestión de neumáticos, dos aspectos donde la escudería había sufrido durante buena parte de los últimos campeonatos.
La dupla formada por Sainz y Albon también empieza a consolidarse como uno de los activos más importantes del proyecto. La experiencia del español y la regularidad del tailandés-británico le están dando al equipo una base sólida para evolucionar el monoplaza.
El próximo paso: mejoras importantes para Canadá
Con el foco puesto en seguir creciendo dentro de la zona media de la parrilla, Williams ya trabaja en un paquete de actualizaciones que debutaría en el Gran Premio de Canadá, una cita clave para medir el verdadero potencial del auto.
El propio Vowles explicó cuál será la estrategia inmediata del equipo y dejó entrever que las novedades podrían representar un salto importante de rendimiento. “Habrá más mejoras de rendimiento en Canadá. Aún está un poco en el aire lo que podemos ofrecer al 100 %, pero podría llegar una cantidad considerable de rendimiento”, aseguró el jefe de Williams.
Sin embargo, el británico también fue prudente al momento de evaluar el impacto real de esas evoluciones, ya que la competencia directa también prepara actualizaciones para las próximas carreras. “La realidad es que creo que otros equipos, Mercedes, Audi y tal vez Haas también aportarán rendimiento. Entonces, ¿es suficiente para mantenernos contra esos tres equipos? Es difícil predecir eso en este momento”, advirtió.