La goleada de Inter Miami por 4-2 frente a Toronto no solo dejó otra exhibición de Lionel Messi, sino que volvió a instalar un viejo debate alrededor de las estadísticas en el fútbol estadounidense. Mientras la Major League Soccer (MLS) celebraba que el capitán argentino alcanzara las 100 contribuciones de gol en tiempo récord, buena parte de los analistas internacionales se detuvieron en un detalle reglamentario que distingue a la MLS del resto del mundo: la asistencia secundaria.
Según los registros oficiales de la liga norteamericana, Messi llegó a las 100 participaciones directas en goles en apenas 64 partidos, con un balance de 59 tantos y 41 asistencias. El dato le permitió pulverizar la marca anterior que pertenecía al italiano Sebastian Giovinco, a quien superó por una diferencia de 31 encuentros.
Sin embargo, detrás de esa cifra impactante aparece una particularidad estadística que genera sorpresa fuera de Estados Unidos.
A diferencia de la FIFA, de las grandes ligas europeas y de la mayoría de los torneos sudamericanos, la MLS contabiliza hasta dos asistencias en una misma jugada de gol. Es decir, no solo recibe crédito el futbolista que entrega el pase final, sino también el jugador que realiza el pase previo, siempre que su intervención sea considerada decisiva para la construcción de la acción.
El sistema no es nuevo. La MLS heredó este modelo de la antigua North American Soccer League, que a su vez tomó la idea directamente del hockey sobre hielo, deporte donde las asistencias secundarias forman parte esencial de las estadísticas oficiales. Bajo esta lógica, el fútbol estadounidense premia no solo al último pasador, sino también al denominado “arquitecto” de la jugada.
La diferencia con la FIFA
Esa diferencia reglamentaria explica por qué las cifras oficiales de Messi en la MLS aparecen “infladas” para los parámetros tradicionales del fútbol internacional. Si se aplicara el criterio habitual de FIFA (donde solo se reconoce el último toque antes del gol) el rosarino tendría actualmente 90 contribuciones directas: 59 goles y 31 asistencias. La diferencia es de diez unidades respecto al conteo oficial de la liga.
Aun así, incluso bajo el estándar internacional, los números continúan siendo extraordinarios. Alcanzar 90 participaciones de gol en apenas 64 partidos mantiene al campeón del mundo en registros fuera de escala y reafirma el impacto inmediato que tuvo desde su llegada al club de Florida.