Los dirigentes del fútbol argentino se reunirán este martes en el predio de Predio Lionel Andrés Messi para tomar una decisión clave: sostener o levantar el paro para el próximo fin de semana. La convocatoria surge en medio del conflicto entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y el organismo recaudador nacional Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
La medida de fuerza había sido resuelta el pasado 23 de febrero durante una reunión del Comité Ejecutivo de la AFA. En aquel encuentro, los dirigentes acordaron suspender toda la actividad futbolística entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo.
La suspensión fue planteada como una respuesta institucional frente a la causa judicial iniciada tras una denuncia de ARCA. Dentro de la dirigencia de AFA, la acusación fue interpretada como un ataque político del gobierno encabezado por Javier Milei.
La investigación judicial se originó el 12 de diciembre pasado, cuando ARCA presentó una denuncia por presunta omisión sistemática en el pago de tributos y por irregularidades en la retención de aportes previsionales. Según la acusación, las inconsistencias habrían ocurrido entre marzo de 2024 y septiembre de 2025 y alcanzarían un monto superior a los 19 mil millones de pesos.
Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
En el marco de esa causa, la Justicia citó a declarar a varios dirigentes de peso dentro de la estructura del fútbol argentino. Entre ellos figuran el presidente de la AFA, Claudio Tapia; el tesorero Pablo Toviggino; el secretario general Cristian Malaspina; el gerente general Gustavo Lorenzo; y el ex presidente de Racing Club, Víctor Blanco, quien anteriormente se desempeñó como secretario de la asociación.
La postura del Chiqui Tapia sobre el paro
De acuerdo a lo informado por el sitio TyC Sports, varios dirigentes consideran que lo más conveniente sería levantar la medida para evitar un mayor conflicto institucional y deportivo.
Sin embargo, el núcleo más cercano al presidente Tapia sostiene que el paro debe mantenerse como señal de respaldo institucional frente a lo que consideran una ofensiva judicial y política contra la AFA.