Si bien el aumento de la morosidad en las familias encendió las alarmas, se vive una situación similar en el segmento de empresas lo cual puede complicar el futuro de estas compañías, según destacó un estudio privado. “La irregularidad de las empresas (según datos del Banco Central) mostró un valor significativamente menor pero este dato contrasta con lo que referentes de distintas entidades bancarias comentan”, indicó un trabajo de la consultora LCG. En ese sentido, reveló que a los bancos “les está intranquilizando mucho los problemas de repago de las empresas, fundamentalmente en febrero y marzo”.
Las claves de la morosidad de las empresas
“Hay dos opciones para explicar esta discordancia. La primera es que las dificultades de repago corporativo aparecieran abruptamente durante 2026 (y todavía no se ven en los datos). La segunda es que el ratio de informalidad no esté reflejando cabalmente las dificultades”, alerta el informe.
Recesión y deterioro del poder adquisitivo
En la conclusión del documento LCG sostiene que a pesar de una serie de elementos técnicos “la realidad es más primaria: la misma recesión, en conjunto con cierto deterioro del poder adquisitivo y las dificultades crecientes en varios sectores productivos, está generando problemas de repago de préstamos, luego de un aumento fuerte en los montos otorgados varios meses atrás”.
De esta forma se observa un panorama generalizado en las dificultades para hacer frente a las deudas contraídas en meses anteriores por razones similares tanto en empresas como en familias.
La deuda de las familias, según el Banco Central
El inicio de 2026 encontró a las familias argentinas en una situación financiera crítica. Los números difundidos por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) revelan un deterioro acelerado en el nivel de endeudamiento de los hogares, con una morosidad que prácticamente se cuadruplicó en apenas un año. En enero de 2025, los préstamos irregulares representaban el 2,67% del total; doce meses después, esa proporción trepó al 10,6%.
La presión de las deudas sobre los hogares
El informe del BCRA señala que la mora total del financiamiento al sector privado alcanzó el 6,4% al comenzar el año, con incrementos tanto en la comparación mensual como interanual. El golpe más fuerte lo recibieron los créditos destinados a familias, donde el aumento mensual fue de 1,3 puntos porcentuales. La fotografía que surge es la de hogares cada vez más presionados por compromisos financieros que se vuelven difíciles de sostener en un contexto de caída del poder adquisitivo.
Al desagregar los distintos tipos de préstamos, el panorama se vuelve aún más preocupante. Los créditos personales encabezan la lista con una mora del 13,2%, seguidos por las tarjetas de crédito, que alcanzan el 11%. Los préstamos prendarios registran un 6,3% de incumplimiento, mientras que los hipotecarios, aunque con menor incidencia, muestran un 1,3%. Todos los rubros exhiben subas respecto al mes anterior, lo que confirma que el deterioro es generalizado y persistente.