Baterías Moura cierra dos líneas de producción, se pasa a la importación y recorta empleos en su planta
La emblemática fábrica de baterías no zafó de la caída generalizada de la industria, consecuencia directa del plan económico de Javier Milei.
PorElEditor Mendoza
11 de marzo de 2026 - 13:30
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Baterías Moura era líder en su segmento, pero tuvo que abrirse a la importación.
El Parque Industrial de Pilar amaneció con una noticia que sacudió a trabajadores y dirigentes sindicales: la empresa brasileña Moura, líder en el segmento de baterías, anunció el cierre de dos líneas de producción destinadas a la fabricación de baterías pesadas para camiones. La decisión implica que, a partir de ahora, esos productos serán importados directamente desde Brasil, dejando en suspenso el futuro de al menos 25 operarios y encendiendo las alarmas sobre la continuidad de la producción local.
La planta de Moura en Pilar emplea a unas 180 personas, entre operarios, administrativos y personal de logística. Sin embargo, el anuncio de la compañía marca un nuevo capítulo en la crisis que atraviesa la industria autopartista en la Argentina. El recorte no solo afecta a quienes trabajaban en las líneas cerradas, sino que también genera un clima de incertidumbre entre el resto de los empleados, que temen que la reducción se extienda a otras áreas de la planta.
En los pasillos del Parque Industrial, la noticia corrió rápido. Algunos trabajadores ya habían aceptado retiros voluntarios con indemnización, mientras que otros esperan definiciones sobre una posible reubicación. El sindicato Químico de Pilar, encabezado por Sergio González, se encuentra en plena negociación para evitar despidos y garantizar que los 25 operarios afectados puedan ser absorbidos en otras secciones de la planta. “Esto forma parte de la masacre que este gobierno está cometiendo con la industria, algo que no vivimos ni en pandemia”,expresó González, citado por el portal Infogremiales.
El dirigente gremial no ocultó su temor de que el ajuste continúe. Según sus palabras, el cierre de las líneas de baterías pesadas podría ser apenas el inicio de un proceso más amplio de reducción de personal. “Encima, no hay con quién hablar en el gobierno para tratar de buscar soluciones”, lamentó, aludiendo a la falta de interlocutores oficiales en un contexto marcado por la reforma laboral y la caída de la producción industrial.
Un contexto adverso para la industria
La decisión de Moura se inscribe en un escenario complejo para la industria argentina. La combinación de costos elevados, caída del consumo interno y dificultades para acceder a insumos importados ha golpeado con fuerza al sector autopartista. En ese marco, la estrategia de la empresa parece orientarse a concentrar la producción en Brasil, donde cuenta con mayor escala y condiciones más favorables, y abastecer desde allí al mercado argentino.
La incertidumbre de los trabajadores
En la planta de Pilar, los trabajadores viven días de incertidumbre. Algunos recuerdan que, durante la pandemia, la empresa logró sostener la producción pese a las restricciones, y no esperaban que el ajuste llegara en este momento. Otros, más resignados, consideran que la decisión responde a una lógica empresarial difícil de revertir. “La empresa no tiene voluntad de irse del país”, aclaró González, aunque reconoció que el achique es una realidad que golpea de lleno a las familias que dependen de esos empleos.
Un desenlace abierto
La crónica de Moura en Pilar refleja, en definitiva, la tensión que atraviesa la industria argentina: entre la necesidad de sostener la producción local y la presión de un contexto económico adverso. Los trabajadores esperan que las negociaciones sindicales logren frenar los despidos, mientras la comunidad observa con preocupación cómo se deshilacha el entramado industrial que durante años dio vida al Parque Industrial de Pilar. El desenlace aún está abierto, pero la sensación predominante es que la planta ha entrado en una etapa de repliegue que difícilmente se detenga en las baterías para camiones.