Mendoza busca convertir el interés de las grandes empresas mineras en inversiones concretas y, para eso, presentó en la cumbre Argentina Mining 2026 el plan con el que pretende consolidar el desarrollo del sector en la provincia.
La estrategia fue expuesta por el director de Minería del Ministerio de Energía y Ambiente, Jerónimo Shantal, durante una presentación titulada “Mendoza: preparada para consolidar su desarrollo minero. Una provincia que construyó las condiciones para avanzar”.
Uno de los puntos que el funcionario destacó fue el renovado movimiento de la exploración minera, especialmente en el sur provincial. Allí sobresale el acuerdo entre la australiana BHP y la canadiense Kobrea Exploration, que contempla siete proyectos con foco en Malargüe.
“Ya vemos que están explorando, ya vemos geólogos, cuando hace no menos de tres años el panorama era totalmente distinto”, sostuvo Shantal al comparar el escenario actual con el que atravesaba la actividad minera algunos años atrás.
La llegada de nuevas compañías es uno de los principales indicadores que la Provincia utiliza para mostrar que el sector comenzó a recuperar actividad. Pero el Gobierno mendocino busca que ese movimiento avance desde la etapa exploratoria hacia proyectos capaces de entrar efectivamente en producción.
Para eso, durante la cumbre se presentaron tres ejes centrales que forman parte de la estrategia provincial para desarrollar la minería y generar condiciones para nuevas inversiones.
Los tres pilares del plan minero
El primer eje es un marco regulatorio estricto, con exigencias ambientales y técnicas que, según explicó Shantal, buscan garantizar que los proyectos se desarrollen dentro de las reglas vigentes y con altos niveles de control.
El segundo punto es la creación de Distritos Mineros, una herramienta que permitió concentrar la evaluación ambiental de distintos proyectos de exploración y agilizar los procesos administrativos y legislativos.
Actualmente, Mendoza cuenta con 69 proyectos con Declaración de Impacto Ambiental (DIA) ratificada por la Legislatura, mientras otros 71 expedientes se encuentran en evaluación. A eso se suma el desarrollo del Distrito Minero Mendoza Norte.
El tercer eje apunta a lograr el paso de la exploración a la explotación, es decir, que la actividad minera no quede limitada a la búsqueda de recursos sino que pueda traducirse en producción.
Como principal ejemplo de esta etapa, Shantal destacó al proyecto PSJ Cobre Mendocino, una iniciativa que llevaba más de 30 años en análisis y evaluación y que atravesó distintas instancias antes de avanzar hacia su desarrollo.
“La tercera estrategia es justamente demostrar que podemos hacer minería en explotación, con un proyecto que ya teníamos en análisis y evaluación desde hace más de 30 años”, señaló el funcionario.
El planteo oficial es que la actividad minera genere un impacto más amplio sobre la economía mendocina y no quede concentrada exclusivamente en las empresas que operan directamente sobre los yacimientos.
Por eso, la Provincia también trabaja en el desarrollo de proveedores locales y capacitación de trabajadores para que una mayor parte de la cadena de valor pueda ser cubierta desde Mendoza.
El Ministerio de Energía y Ambiente mantiene en ese sentido una coordinación con la Cámara Mendocina de Empresarios Mineros (CAMEM), la Fundación Plan Pilares y los colegios profesionales, con el objetivo de fortalecer las capacidades de empresas y profesionales vinculados con la actividad.
El desafío de formar trabajadores
Para Shantal, uno de los próximos desafíos consiste justamente en ampliar las capacidades de la cadena de valor local y preparar recursos humanos para una actividad que requiere perfiles técnicos y profesionales específicos.
“Seguir trabajando para fortalecer las competencias de la cadena de valor y las capacidades de nuestro capital humano. Ese es otro gran desafío que tenemos”, afirmó durante su exposición.
En ese punto, el funcionario también destacó la calidad académica del sistema universitario argentino como una ventaja estratégica para contar con profesionales capacitados que puedan desempeñarse tanto en proyectos mendocinos como en desarrollos mineros de otros países.
La estrategia, además, incorpora una dimensión regional. Mendoza considera que la relación con Chile puede abrir nuevas oportunidades para el sector, especialmente por la posibilidad de facilitar operaciones de importación y exportación y avanzar en proyectos binacionales.
Shantal señaló que el acuerdo marco entre Argentina y Chile puede mejorar la articulación entre ambos países y fortalecer las capacidades de la minería argentina dentro del escenario latinoamericano.
Así, el plan presentado en Argentina Mining 2026 combina reglas ambientales, agilización administrativa, exploración, proyectos de cobre, capacitación y cooperación internacional con un objetivo definido: transformar el renovado interés por la minería en inversiones y producción en Mendoza.