Los indicadores de alta frecuencia han encendido las alarmas económicas en la última semana. Según el último informe de Adcap Grupo Financiero, la dinámica de precios mostró una aceleración marcada en los últimos días, lo que proyecta un índice de inflación para marzo por encima del 3%.
Este incremento responde a una combinación de factores estacionales y tensiones internacionales que impactan directamente en el bolsillo de los argentinos.
Más allá del impacto lógico por el inicio del ciclo lectivo, el factor de mayor persistencia es el rezago del shock derivado del conflicto con Irán. Desde el inicio de las hostilidades, el precio de la nafta ha subido cerca de un 20%, y los especialistas estiman que todavía resta un ajuste adicional del 15% para alcanzar la paridad de exportación.
En el plano monetario, la autoridad monetaria —bajo su reciente conducción— implementó una reducción de 5 puntos porcentuales en los encajes.
Esta medida busca inyectar mayor dinamismo al mercado de dinero. Establecer un corredor de liquidez con una tasa de fondeo cercana al 20%.
Sostener el valor del dólar mediante importaciones contenidas y una mayor oferta de divisas proveniente de emisiones corporativas y provinciales.
Recomendaciones para inversores
Ante este escenario de inflación resiliente y un dólar que continúa su proceso de apreciación, el mercado de bonos ha mostrado movimientos significativos. Los instrumentos en pesos superaron a los de dólares en hasta un 21%, con los bonos ajustados por inflación (Boncer) a la cabeza.
Sin embargo, desde Adcap sugieren un cambio de estrategia: tomar ganancias en posiciones en pesos y rotar hacia el tramo corto de la curva en dólares. Para quienes decidan mantener exposición en moneda local, el bono TZXM7 aparece como la opción con mayor potencial de suba frente a la tasa fija, mientras que el Bono Dual TTD26 se mantiene bajo vigilancia tras los cambios en los encajes bancarios.