El crecimiento del endeudamiento familiar encendió una señal de alerta en Mendoza, donde más de 270.000 personas se encuentran en situación de mora. Frente a este escenario, el Gobierno provincial inició conversaciones con bancos para buscar mecanismos que permitan aliviar la situación y acelerar la regularización de las deudas.
El ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad, confirmó que la cantidad de mendocinos morosos alcanza a 271.476 personas, de acuerdo con los últimos datos disponibles del sistema financiero. La cifra contempla a quienes acumulan atrasos y tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones.
La situación no se limita a los bancos. Uno de los datos que más llamó la atención en el último relevamiento es el peso que adquirieron las billeteras virtuales dentro del endeudamiento. Más de 134.000 mendocinos registran deudas impagas con este tipo de plataformas, mientras que casi 69.000 mantienen compromisos en mora con entidades bancarias.
Desde el Ejecutivo provincial explicaron que se encuentran en diálogo con las principales entidades financieras que tienen como deudores a familias mendocinas. El objetivo es diseñar un esquema de incentivos que permita encontrar una salida para quienes acumularon atrasos y actualmente tienen dificultades para ponerse al día.
Fayad señaló que la Provincia busca generar un empujón adicional para resolver el problema de la morosidad, aunque todavía no se conocieron los detalles definitivos de la propuesta. Una de las alternativas que se analiza podría estar vinculada con beneficios impositivos para las entidades que participen de acuerdos de regularización.
Una deuda que se prolonga
El problema adquiere mayor dimensión cuando se observa el tiempo que llevan acumulados algunos de los atrasos. Una parte de los morosos registra incumplimientos superiores a los 90 días y se encuentra dentro de las categorías de riesgo establecidas por el Banco Central.
El escenario incluye desde atrasos de entre tres y seis meses hasta casos considerados irrecuperables, con deudas que superan el año de mora o que ya ingresaron en instancias judiciales.
La información también muestra que el fenómeno atraviesa distintos sectores de la población y no se concentra exclusivamente en empleados públicos. Según los datos difundidos por el Gobierno, alrededor de 3.000 empleados estatales se encuentran entre los morosos, una proporción cercana al 3% de los trabajadores de la administración pública provincial.
Fayad fue quien impulso la idea
El contraste con los impuestos provinciales
Fayad también marcó una diferencia entre el endeudamiento financiero de las familias y el cumplimiento de las obligaciones tributarias provinciales.
De acuerdo con los datos oficiales mencionados por el ministro, el pago de los impuestos patrimoniales, principalmente Inmobiliario y Automotor, mantiene un nivel de cumplimiento superior al 80%.
Para el Gobierno provincial, este dato refleja que la morosidad financiera no necesariamente se traduce en un incumplimiento generalizado de las obligaciones tributarias.
La preocupación ahora está puesta en evitar que las deudas financieras continúen acumulándose y terminen afectando la capacidad de consumo de las familias mendocinas. Por eso, la Provincia pretende avanzar en las próximas semanas con las entidades bancarias para definir un mecanismo que permita reducir el stock de deuda y facilitar que los morosos puedan volver al sistema financiero formal.