La televisión argentina fue escenario de un inesperado y emotivo reencuentro entre Georgina Barbarossa y Moria Casán, dos figuras históricas del espectáculo nacional que volvieron a hablarse públicamente tras 26 años de distanciamiento.
- Las divas recordaron su fuerte pelea y sellaron la paz entre emotivas palabras.
- Georgina Barbarossa y Moria Casan estuvieron distanciadas 26 años.
La televisión argentina fue escenario de un inesperado y emotivo reencuentro entre Georgina Barbarossa y Moria Casán, dos figuras históricas del espectáculo nacional que volvieron a hablarse públicamente tras 26 años de distanciamiento.
El encuentro ocurrió en un dúplex televisivo: Georgina desde el estudio de A la Barbarossa por Telefe y Moria desde la pantalla de eltrece. Allí protagonizaron una charla sincera y cargada de emoción que rápidamente se volvió uno de los momentos más comentados de la televisión.
Durante más de dos décadas, las artistas mantuvieron una fuerte enemistad marcada por rumores, versiones cruzadas y silencios mediáticos. Según reconocieron ambas, el conflicto fue creciendo con el tiempo y estuvo atravesado por malos entendidos, situaciones personales dolorosas y un entorno negativo.
Uno de los primeros episodios de tensión surgió cuando Georgina tuvo un cruce con Luis Vadalá, expareja de Moria. “Pero no fue para molestarte. Yo te juro”, intentó aclarar Barbarossa durante la charla. Sin embargo, para Casán aquel episodio resultó difícil de perdonar.
Además, Georgina apuntó contra el círculo que rodeaba a Moria durante los años 90. "Tu entorno no colaboró, tirando mucha mierda para mi lado", expresó, en referencia a versiones vinculadas a una supuesta agresión hacia Sofía Gala, conocida en ese momento como “la Chinita”.
El momento más fuerte del intercambio llegó cuando Georgina recordó unas declaraciones de Moria sobre su fallecido marido, Vasco Lecuna. "Dijiste que tomaba merca. Fue duro... contarlo incluso después de muerto fue de lo peor", lanzó con visible dolor. Para la conductora, ese fue el punto de quiebre definitivo en la relación.
Pese a los reproches y las heridas del pasado, la charla permitió que ambas pudieran sincerarse y dejar atrás años de enojo acumulado. "Yo estaba medio odiada con el mundo. No suelo tener odio, pero te juro que no me acuerdo de muchas cosas que he hecho", reconoció Casán.
El diálogo también tuvo momentos de humor y complicidad, donde recordaron sus épocas de “cazadoras de colágenos” y coincidieron en que, con el paso del tiempo, el ego y el orgullo perdieron importancia. "El trabajo ha sido nuestro refugio", señalaron.
“Mujeres que nunca nos dejamos abatir por las circunstancias que nos rodeaban”, reflexionó Moria. Georgina, por su parte, dejó en claro el respeto profesional que siempre mantuvo por su colega: "nunca iba a decir que sos mala profesional. No puedo mezclar las cosas".