El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, endureció su postura internacional al rechazar de forma categórica la aplicación de cualquier peaje en el estrecho de Ormuz. En medio de un escenario bélico de alta tensión con Irán, el líder republicano ratificó la necesidad de garantizar el libre tránsito de los buques mercantes.
Tensión global por el control marítimo
“Queremos que esté abierto, queremos que sea gratuito. No queremos peajes”, manifestó de forma contundente el jefe de Estado norteamericano, según declaraciones reproducidas por la prestigiosa cadena informativa CBS News.
Para respaldar la posición geopolítica de su gobierno, el mandatario fundamentó su reclamo argumentando que el estrecho representa, bajo los parámetros legales globales, una vía de navegación estrictamente internacional que no debe someterse a regulaciones arancelarias unilaterales de ninguna potencia.
Queremos que esté abierto, queremos que sea gratuito. No queremos peajes Queremos que esté abierto, queremos que sea gratuito. No queremos peajes
Este posicionamiento representa un giro respecto de las declaraciones emitidas por el propio Trump el mes pasado, cuando sugirió que la Casa Blanca contemplaba la posibilidad de aplicar tarifas de paso en la región.
Sin embargo, este rumbo cambió radicalmente tras la cumbre bilateral que mantuvo con el presidente de la República Popular China, Xi Jinping. En ese encuentro de alto nivel, ambas superpotencias unificaron criterios y establecieron un acuerdo explícito donde determinaron que ningún país u organización posee la autorización para realizar este tipo de cobros financieros.
Un millonario impacto del estrecho de Ormuz
A pesar de que el régimen de Irán comunicó oficialmente que su recientemente creada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico ya inició la recaudación de los cánones marítimos, Trump desacreditó de forma tajante esas versiones. El presidente estadounidense afirmó con seguridad que el país asiático "no está cobrando peajes en este momento", desestimando el éxito de la política fiscal de Teherán sobre el comercio exterior.
De acuerdo con las estimaciones de la Casa Blanca, la crisis y el bloqueo le generan a la administración iraní pérdidas cercanas a los 500 millones de dólares diarios. “Parece mucho dinero, pero ya sean 500, 200 o 300, están perdiendo mucho dinero”, enfatizó el mandatario, minimizando las declaraciones del gobierno persa, que ha optado por mantener bajo estricto secreto los montos reales de su recaudación.
En paralelo al conflicto tarifario, las operaciones de control militar en la zona se han intensificado severamente. El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) reportó que sus fuerzas militares han desviado con éxito un total de 94 buques mercantes que intentaban ingresar o egresar de los puertos iraníes desde el inicio formal del bloqueo naval. Al respecto, Trump concluyó con firmeza: “No ha habido un solo barco que haya podido pasar sin nuestra aprobación”.