Una combinación tan inesperada como efectiva. La cantante chilena Mon Laferte y el músico argentino Conociendo Rusia, seudónimo de Mateo Sujatovich, lanzaron Esto es amor, una canción que se anima a explorar el deseo con una estética retro, sonido analógico y una letra directa y sin rodeos. El tema ya genera repercusiones en redes y medios, no solo por su calidad sonora, sino también por el potente cruce artístico entre dos talentos que hasta ahora no habían compartido escenario.
Embed - Mon Laferte, Conociendo Rusia - Esto Es Amor (Official Video)
Una colaboración inesperada entre dos referentes de la música latinoamericana
La canción fue producida por la propia Laferte junto a Manu Jalil y se inspira en los grooves del soul de los años 70. Con referencias que evocan a Roberta Flack y Bill Withers, el track despliega una sonoridad envolvente, elegante y física. El saxofón, cálido y sugestivo, acompaña una letra con alto voltaje erótico que no cae en lo vulgar.
“Baby, comerte los labios es religión. Entre tus piernas voy a rezar”, canta Mon Laferte con su estilo visceral, demostrando una vez más su capacidad para llevar la emoción al límite.
Un videoclip con estética de los 90 y guiños al soft porn
Dirigido por Camila Grandi y producido por Buena Noche, el videoclip de Esto es amor no se queda atrás. Ambientado en una oficina de los años 90, juega con los códigos del soft porn de esa época: luces cálidas, escenas cargadas de tensión sexual y simbolismos que remiten a la represión y liberación del deseo.
Laferte y Sujatovich encarnan una historia sensual con elementos de comedia sutil, mirada irónica y mucha química visual. El resultado es una propuesta audiovisual provocadora pero sofisticada, donde la tensión erótica está trabajada desde el detalle.
“No queríamos caer en lo obvio. Por eso jugamos con una estética kitsch, con cierto humor. Pero también con mucho respeto hacia la historia que contábamos”, explicó Grandi en sus redes.
Mon Laferte: una voz que rompe moldes
Mon Laferte es una de las voces femeninas más potentes de Latinoamérica. Nacida en Viña del Mar, Chile, comenzó su carrera musical en los años 90 con un estilo más cercano al pop. Sin embargo, su verdadera explosión llegó tras radicarse en México, donde encontró el espacio creativo para desarrollar una propuesta artística personal, provocadora y llena de matices.
Con una discografía que transita desde el rock alternativo hasta la ranchera, el bolero y el soul, Laferte es dueña de una voz poderosa, capaz de acariciar y desgarrar en la misma frase. Álbunes como La Trenza (2017), Norma (2018) y Seis (2021) la consolidaron como una artista que no teme a las fusiones ni a los riesgos estéticos.
Ganadora de cuatro Latin Grammy, ha sido reconocida por su lírica feminista, sus puestas en escena provocadoras y su compromiso con causas sociales. Esto es amor la muestra en una faceta distinta, más íntima y lúdica, pero con la misma intensidad de siempre.
“Nos propusimos hacer algo que hablara del deseo sin vueltas, pero con una estética cuidada y elegante”, señalaron desde el equipo creativo de la chilena.
Conociendo Rusia: herencia rockera y sensibilidad pop
Mateo Sujatovich, el músico argentino detrás de Conociendo Rusia, también aporta una historia sólida. Hijo del legendario tecladista Leo Sujatovich (Spinetta Jade, Mercedes Sosa), Mateo creció en un hogar atravesado por la música. Aunque en sus inicios estuvo más ligado al rock, encontró su voz propia en un estilo que combina la tradición de la canción argentina con arreglos modernos y una mirada melancólica y honesta sobre el amor, el paso del tiempo y la identidad.
Con tres discos en su haber (Conociendo Rusia, Cabildo y Juramento y La Dirección), Mateo fue nominado a los Latin Grammy y es considerado uno de los referentes más relevantes de la nueva generación del rock-pop argentino. Ha colaborado con artistas como Fito Páez, Fabiana Cantilo y ahora suma un cruce continental con Laferte.
En Esto es amor, Mateo aporta su cadencia vocal cálida y nostálgica, en contraste con el tono potente de Mon Laferte, logrando un equilibrio perfecto.
“Este tema nos encontró en un momento creativo muy abierto. Hay una química artística muy real que hizo que todo fluya rápido”, revelaron fuentes cercanas a la producción.