El intendente de Junín, Mario Abed, aseguró que se retirará de la política cuando termine su actual mandato, a fines del año próximo. Con más de tres décadas de carrera, cinco períodos al frente del municipio y uno como vicegobernador, el dirigente radical pone fin a una etapa marcada por continuidad, gestión territorial y diálogo transversal.
“Me jubilo de la política”, le dijo con serenidad a El Editor antes de entrar en especulaciones sobre la posición que buscaría de cara al proceso electoral nacional, provincial y municipal de 2027. El cacique del Este rechazó de plano pelear cargos, desde la gobernación hasta la reelección en su comuna. "Ni loco", respondió tajante a la posibilidad de ser legislador provincial y al Congreso no fue cuando pudo hacerlo en el pasado, ahora con menos razón lo haría.
"Tengo 62 años, estoy esperando la jubilación", recitó el dirigente dejando entrever que la decisión no fue impulsiva sino fruto de una reflexión prolongada. “Cumplí mi ciclo. Quiero dedicarme a mi familia y a disfrutar de Junín desde otro lugar”, agregó.
La frase resonó en el ámbito político mendocino. Abed, uno de los referentes más longevos de la Unión Cívica Radical (UCR), fue intendente durante 16 años consecutivos, vicegobernador entre 2019 y 2023, y regresó al municipio en diciembre pasado tras obtener el 58,7% de los votos. Su figura encarna la estabilidad institucional de la Zona Este y la capacidad de gestión que caracterizó al radicalismo mendocino en las últimas dos décadas.
De concejal a referente provincial
Nacido en Junín en 1963, Abed inició su carrera política como concejal en 1999. Cuatro años después, asumió por primera vez la intendencia, cargo que mantuvo hasta 2019. En ese período consolidó un modelo de gestión basado en el desarrollo agrícola, la infraestructura local y el fortalecimiento de los servicios públicos.
Cierre de Campaña Frente La Libertad Avanza - Rodolfo Suarez - Mario Abed (24)
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
Su paso por la Vicegobernación de Mendoza, acompañando a Rodolfo Suarez, lo proyectó a la escena provincial. Desde allí impulsó políticas de articulación entre municipios y defendió la descentralización administrativa. “Siempre creí que el poder debe estar cerca de la gente”, abrazó como frase de cabecera el intendente.
El legado de una gestión extensa
Durante sus años al frente de Junín su estilo de conducción —dialoguista, pragmático y de bajo perfil mediático— le permitió sostener alianzas políticas estables y evitar rupturas internas. “Mario es un hombre de consenso, pero también de decisiones firmes”, reconoció un dirigente radical cercano al intendente.
El anuncio de su retiro no implica un alejamiento abrupto. Abed planea culminar su mandato “con la misma energía que el primer día”, según afirmó. En el entorno radical, su salida abre interrogantes sobre el futuro liderazgo en la Zona Este.
Con su retiro, Mario Abed cerrará una etapa que comenzó hace más de treinta años y que lo convirtió en uno de los intendentes más reconocidos de Mendoza.