El jury de enjuiciamiento contra el juez Sebastián Sarmiento fue uno de los temas políticos-judiciales en Mendoza. El diputado provincial, Franco Ambrosini, fue parte del jury y uno de los impulsores de la denuncia contra el magistrado, a quien se lo sancionó por mal desempeño de sus funciones tras haber dejado en libertad a un reo que luego cometió un homicidio.
El legislador oriundo de San Rafael arribó a su departamento para la jura de los nuevos concejales y en este marco, dialogó con ElEditor sobre la suspensión de 180 días a Sarmiento, luego de un acuerdo que generó algunas suspicacias.
"Fue un acuerdo que había presentado al Ministerio Público Fiscal, remitido a la parte acusadora y lo analizamos con la familia Pelayes, una de las damnificadas por la muerte de su padre, y cuando le transmito lo que planteó el juez Sarmiento, no dudaron en avanzar en la aceptación", explicó.
Por otra parte, el diputado sureño entiende que los argumentos que le esgrimió la familia Pelayes, a quien él patrocinó como abogado, fueron más que convincentes para aceptar el abreviado que había pedido Sarmiento: "Al padre no lo iban a recuperar y el juez había reconocido la totalidad de los hechos donde él había realizado un mal desempeño".
La decisión del jury generó un gran debate en la provincia, pero en los argumentos del fallo contra Sarmiento, se explica que se arribó a una condena intermedia por mal desempeño y desorden de conducta, atenuada porque el magistrado "no registra antecedentes negativos, ni sanción disciplinaria previa en Mendoza".
La denuncia del diputado Ambrosini al juez Sarmiento
El origen del jury de enjuiciamiento contra el juez Sebastián Sarmiento fue tras una denuncia del diputado Franco Ambrosini (perteneciente al bloque de la UCR), quien ofició de abogado de la familia del comisario Héctor Pelayes, a quien asesinaron en el año 2024 tras un tiroteo con Roberto Pereyra Cruz.
Esta situación no fue un hecho de inseguridad más, sino que se trataba de un delincuente que había logrado ser liberado de forma anticipada, justamente por Sarmiento, cuando purgaba una condena por otro homicidio. Más allá de este caso puntual, habían otros fallos del juez que admitían cierta polémica por sus decisiones.