Godoy Cruz está de para bienes. Es un presente perfecto el del Tomba. El básquet es una pieza más de una cadena que no parece tener final. Luego de la locura de la vuelta al Feliciano Gambarte, el club sigue cosechando momentos para sonreír y ahora sumó una estrella más para una disciplina que no deja de crecer.
Anzorena fue el último peldaño rumbo a la gloria del Apertura. El Rojo de la Sexta fue el mejor equipo de la fase regular y era el gran candidato pero nada de eso ocurrió. El equipo de Pedemonte jugó una serie perfecta y le ganó con autoridad un mano a mano que prometía mucha más paridad en la previa.
Tras el sólido triunfo en el primer partido, el juego dos tuvo más paridad pero ídentico resultado. El Tomba siempre se fue al final de cada cuarto arriba en el marcador. Con ventaja mínima es cierto, pero ventaja al fin: 22 a 18 en el primero; 35 a 33 en el segundo y 59 a 55 en el tercero.
Marcando el pulso y manejando el duelo desde la experiencia, Godoy Cruz volvió a marcar el ritmo de un equipo único que se coronó bicampeón del básquet local. Una apuesta que creció de manera exorbitante y parece no tener techo. Salud, campeón.
¿Godoy Cruz pierde a su joya?
El club se estrena en el torneo Clausura de fútbol con una alerta en el mercado de pases; apareció un rumor de Olympiakos de Grecia por Santino Andino, tal cual detalla el periodista especialista en operaciones, Fabrizio Romano. Del entorno del jugador negaron algún tipo de oferta formal. A esperar.