Por la tarde del viernes 7 de noviembre, un tornado arrancó techos, derribó postes eléctricos y destruyó viviendas en Paraná, un estado del sur de Brasil. El número de fallecidos por esta catástrofe natural se elevó a seis este sábado y acumula más de 430 heridos, según informaron las autoridades locales.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó en sus redes sociales su solidaridad con los afectados y anunció el envío de personal especializado en catástrofes y reconstrucción a la zona, así como la presencia urgente del Servicio Único de Salud.
Por su parte, el gobernador de Paraná, Carlos Massa Ratinho Junior, decretó el estado de calamidad pública para acelerar el desembolso de recursos para ayudar a las víctimas y la reconstrucción de la ciudad, que resultó con varias viviendas y edificios destruidos.
Las imágenes del devastador tornado
Los equipos de rescate describieron la escena como “una zona de guerra”. Cerca del 80% de Rio Bonito do Iguaçu, una ciudad de unos 14 mil habitantes, quedó destruida. Además, se reportaron daños en localidades vecinas como Candói, Laranjeiras do Sul y Guarapuava.
Durante la noche del viernes, más de 3.000 viviendas permanecieron sin suministro eléctrico y con el servicio de agua afectado. Además, se instaló un hospital de campaña para atender a los heridos.
Según el Sistema Meteorológico de Paraná (Simepar), el tornado fue clasificado preliminarmente como de categoría F2, con vientos de entre 180 y 250 kilómetros por hora, que también afectaron a otros estados sureños de Rio Grande do Sul y Santa Catarina. Las lluvias llegaron al sudeste, hasta el estado de San Pablo.