En el incidente más grave desde el inicio del alto el fuego, la tensión ha vuelto a niveles críticos. Este viernes, coincidiendo con el primer mes de la tregua, el Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) confirmó el bloqueo total de 73 buques en puertos iraníes, inmovilizando una carga equivalente a 166 millones de barriles de petróleo.
Despliegue de fuerza y asfixia económica
La operación militar, destinada a impedir que Irán comercialice activos valuados en más de 13.000 millones de dólares, cuenta con un despliegue sin precedentes en la zona para tiempos de tregua:
La diplomacia bajo fuego
Desde Roma, tras reunirse con la primera ministra Giorgia Meloni, el secretario de Estado Marco Rubio lanzó un ultimátum indirecto. "Deberíamos saber algo hoy. Esperamos una respuesta que nos ponga en un proceso serio de negociación", afirmó Rubio, quien busca un acuerdo de paz definitivo mientras la situación parece ir en la dirección opuesta.
Por su parte, Teherán condenó enérgicamente las acciones de Washington, calificando los ataques nocturnos contra su costa como una "violación flagrante del alto el fuego" y una agresión no provocada.
Irán está estudiando la propuesta de EE.UU.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó este viernes que la República Islámica aún estudia la propuesta de Estados Unidos para poner fin a la guerra. “La propuesta está siendo estudiada y, una vez que lleguemos a una conclusión definitiva, sin duda la anunciaremos”, dijo Bagaei.
En cuanto al intercambio de ataques de anoche entre Irán y Estados Unidos, Bagaei afirmó que los dos países continúan “nominalmente en una situación de alto el fuego y advirtió de que las fuerzas armadas iraníes responderán “con toda su fuerza ante cualquier agresión o aventura”. Tras el intercambio de fuego, Donald Trump defendió que el alto el fuego sigue vigente y que solo se había tratado de un "golpecito de amor”.