Apenas cuatro días después de que la Unión Europea y el Mercosur celebraran en Paraguay la firma del importante acuerdo de libre comercio, el proceso tuvo un duro golpe en Estrasburgo, luego de que el Parlamento Europeo decidiera paralizar su ratificación.
El pedido de los eurodiputados es que el acuerdo se remita al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
La moción, impulsada por grupos de la izquierda minoritaria y apoyada por sectores de la ultraderecha, prosperó con 334 votos a favor frente a 324 en contra. Esta decisión pone en pausa un proceso de negociación de 25 años, que busca conectar un mercado de casi 700 millones de consumidores.
El "mecanismo de reequilibrio" en el ojo del huracán
El núcleo del conflicto legal reside en una cláusula específica: el mecanismo de reequilibrio. Los detractores del pacto cuestionan si este dispositivo -que permitiría a los países del Mercosur pedir compensaciones si la UE endurece sus normativas medioambientales o de protección al consumidor- vulnera la soberanía regulatoria de Europa.
Francia, históricamente reacia al acuerdo, ha sido uno de los actores clave en presionar para que se revisen estos aspectos institucionales, desconfiando del "atajo" tomado por el Consejo Europeo al dividir los capítulos arancelarios de los políticos para agilizar la aprobación.
Geopolítica vs. burocracia: la sombra de Donald Trump
La parálisis llega en un momento de extrema sensibilidad geopolítica. La firma del acuerdo el pasado sábado en Asunción fue interpretada como un desafío directo al proteccionismo de Donald Trump, quien el mismo día anunciaba nuevos aranceles del 25% para países vinculados a maniobras militares en Groenlandia.
Mientras Ursula von der Leyen reivindicaba el "comercio justo frente a los aranceles", la votación de hoy devuelve la incertidumbre a las cancillerías de Brasilia y Buenos Aires. En Argentina, el presidente Javier Milei ya había incluido la ratificación del pacto en el temario de sesiones extraordinarias del Congreso, confiando en una implementación rápida que ahora queda en el aire.
La respuesta de Bruselas al Mercosur: "Aplicación provisional"
La Comisión Europea no se da por vencida. La vicepresidenta Teresa Ribera ha calificado la mayoría parlamentaria como "muy ajustada" y ha confirmado que el Ejecutivo comunitario ya trabaja en fórmulas legales para activar la aplicación provisional del tratado.
"Es un planteamiento que hay que respetar, pero no podemos retrasar políticamente este tratado por mucho tiempo. Analizaremos cómo evitar que esto suponga un retraso significativo", afirmó Ribera desde Estrasburgo.