El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, alertó que el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea representa una amenaza para la producción nacional si no se fortalece previamente a las pequeñas y medianas empresas. El dirigente señaló que, sin un plan de competitividad, la apertura de mercados potenciará la crisis actual y derivará en la desaparición de dos de cada diez establecimientos fabriles.
Mendoza y el intercambio comercial de vinos
Entre los puntos de interés para Mendoza, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea cambiará las condiciones del intercambio comercial de los vinos y las uvas. Los productores esperan contar con más detalles del capítulo del pacto para la actividad, que América heredó de Europa con la conquista tras la llega de Cristóbal Colón.
Una de las aristas determinantes del pacto para la industria a los dos lados del Atlántico son los aranceles. En esa materia -actualmente- hay una asimetría muy grande a favor de la producción argentina, que paga mucho menos por entrar a Europa, que el del viejo mundo para ingresar al Mercosur. El texto firmado por los bloques establece la eliminación de los aranceles.
Las fábricas pyme, en problemas
Rosato exigió la "inmediata conformación" de una mesa de trabajo para diseñar estrategias que permitan al sector aprovechar el tratado.
Según el representante industrial, de no equilibrarse las condiciones de competencia, el acuerdo funcionará como una "bomba en la producción nacional" que convertirá al país en un escenario de disputa comercial entre potencias.
La postura de la entidad fue difundida a través de un informe del Observatorio de Industriales Pymes Argentinos (IPA).
El dirigente sostuvo que los países europeos planifican incentivos para exportar manufacturas y comprar materias primas, lo que pone en riesgo el empleo local.
“Si la Argentina no toma nota de ese accionar para equilibrar la cancha, estaremos ante una masacre de Pymes industriales que verán una inundación sostenida de productos importados”, afirmó Rosato.
Reclamo de financiamiento y beneficios
Para evitar este escenario, el titular de IPA reclamó financiamiento y beneficios productivos que permitan a las fábricas alcanzar un nivel de competitividad internacional.
Rosato advirtió que la primarización de las exportaciones generará un déficit comercial insostenible por la falta de dólares y subrayó: “Si la integración está planteada en esos términos, no seremos socios de la UE, sino que seremos apenas un cliente”.
Finalmente, el representante de las pymes destacó que es fundamental reducir los costos operativos en moneda extranjera y establecer un plan económico claro.
“En una economía abierta como la que propone el Gobierno, bajar nuestros costos en dólares es clave”, concluyó Rosato, enfatizando que la firma del tratado no traerá beneficios automáticos.