Octava jornada

Juicio Aramburu: testigo asegura que fue “una caza de personas”

La audiencia estuvo marcada por un extenso testimonio, videos inéditos y los peritajes psicológicos de los cuatro acusados
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Por El Editor Mendoza

La octava jornada del juicio por el crimen de Federico Martín Aramburu, ex Puma nacido en La Plata, tuvo este miércoles una extensión excepcional y quedó dividida en dos grandes bloques. Durante la mañana y el mediodía, los jueces escucharon al testigo François, conocieron las declaraciones escritas de una amiga que permanece hospitalizada y observaron videos inéditos del primer altercado. Por la tarde, el tribunal avanzó con los peritajes psicológicos forenses de los cuatro acusados.

Uno de los momentos centrales de la audiencia fue el relato de François, el testigo que se encontraba en el bar Le Mabillon durante la madrugada en la que ocurrió el crimen. Ante los jueces, sostuvo que lo sucedido después de la pelea en la terraza no fue un simple altercado callejero, sino una “caza de personas”.

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Según su relato, esa persecución tuvo una intención concreta y fue organizada para encontrar a los exrugbiers después del enfrentamiento inicial. François afirmó que pudo ver y escuchar a Romain Bouvier cuando le ordenó a Lyson R. que fuera detrás de los jugadores de rugby: “Andá a buscar a los jugadores de rugby”.

El testigo declaró bajo el resguardo de su apellido completo por razones de privacidad y seguridad. Esta medida es utilizada en el sistema judicial francés para proteger la identidad de testigos civiles en procesos de alta repercusión, especialmente cuando existen acusaciones vinculadas con agrupaciones violentas o extremistas.

Los videos del primer altercado

Durante la audiencia también se exhibieron imágenes inéditas tomadas en el restaurante. Los videos permitieron reconstruir los primeros minutos de la disputa y los movimientos posteriores de quienes participaron del episodio.

En una de las filmaciones se observa cómo Loïk Le Priol agredió primero a Shaun Hegarty, amigo de Aramburu, al tomarlo del cuello de la camisa y darle tres cachetadas. La intervención del personal de seguridad interrumpió el enfrentamiento.

Otro de los videos mostró los minutos posteriores al conflicto y permitió observar los movimientos del Jeep militar y del Fiat 500 en el que se movilizaban los atacantes.

Qué dijeron los peritajes psicológicos

Durante la segunda parte de la jornada, el tribunal dejó de lado la reconstrucción del episodio y se concentró en los informes psicológicos forenses de los cuatro acusados: Romain Bouvier, Loïk Le Priol, Lyson R. y Anthony S.

En el caso de Bouvier, el psicólogo forense lo describió como un hombre con “indudables capacidades intelectuales”, aunque también señaló un perfil egocéntrico. Ante una pregunta del fiscal, fue tajante al sostener que el acusado no tiene capacidad para cuestionarse a sí mismo.

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Le Priol, en tanto, fue descripto a partir de un fuerte rasgo narcisista ligado a un “universo militar” de élite. El peritaje también señaló la presencia de un trastorno de estrés postraumático relacionado con su etapa como comando.

Mientras se leía su informe, Bouvier permaneció sumamente atento y estático en el banquillo de los acusados.

Le Priol, por su parte, volvió a sacudir la cabeza de manera repetida en señal de desacuerdo cuando los testigos reiteraron que había pronunciado la frase “lo voy a matar” antes del crimen.

La tensión también se trasladó a las defensas. El abogado de Lyson R. interrumpió en varias oportunidades la lectura con un “¡Es falso!”, en rechazo a la hipótesis de que hubiera existido una persecución organizada.

La defensa de Le Priol, concentró sus críticas en los testimonios de los responsables de seguridad del bar y sostuvo que se trataba de “recuerdos reconstruidos”.

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