El presidente Donald Trump recibió este martes al rey Carlos III en la Casa Blanca. Durante el acto, el mandatario de EE.UU. habló de la "relación especial" entre ambos países y evitó referirse a los informes que sugerían un retiro del histórico apoyo a Gran Bretaña en la disputa por las Islas Malvinas.
"Los estadounidenses no tienen amigos más cercanos que los británicos", declaró Trump, en lo que se leyó como una clara marcha atrás respecto a la hostilidad sugerida por el Pentágono en los días previos. El mandatario apeló a la historia y al "vínculo único" que une a las naciones desde antes de la revolución de 1776, elogiando el "coraje moral" heredado del reino británico.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/StateDept/status/2049150476071944678&partner=&hide_thread=false
Este cambio de tono se produce luego de que trascendiera que Washington analizaba dejar de respaldar la postura británica sobre Malvinas como represalia al primer ministro Keir Starmer, quien se había negado a colaborar activamente en la guerra contra Irán. Con los reyes Carlos y Camila presentes, Trump optó por priorizar la alianza estratégica, aunque el mensaje implícito de la "transacción política" sigue sobre la mesa.
Reunión bilateral entre Trump y el rey Carlos III
Tras la ceremonia, Trump y el monarca mantuvieron una reunión privada en el Salón Oval. Allí, custodiados por figuras de la línea dura del gabinete como el secretario de Estado Marco Rubio y el de Defensa Pete Hegseth, se discutieron los puntos de fricción que hoy tensan la cuerda: la resistencia de Londres a una mayor intervención en Oriente Medio y la necesidad de Washington de mantener un aliado europeo de peso.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/StateDept/status/2048850692148760835&partner=&hide_thread=false
La presencia de la plana mayor del Gobierno de Trump -incluidos el vicepresidente JD Vance y el secretario del Tesoro Scott Bessent- subrayó que, más allá de la cordialidad con la Corona, EE.UU. exige una alineación total en su agenda de seguridad global.
El monarca británico continuó su agenda en el Capitolio, donde habló ante una sesión conjunta del Congreso, un gesto reservado para los aliados de mayor jerarquía. La visita de Estado concluirá con una cena de gala en el Salón Este a las 20:00 horas.