El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes en la Casa Blanca la reunión con ejecutivos de las principales compañías petroleras del mundo para avanzar en un ambicioso plan de inversiones destinado a la reconstrucción de la industria energética venezolana.
El encuentro se realizó en el Salón Este y contó con la presencia de unos veinte altos directivos del sector. Durante la reunión, Trump dejó en claro que será el gobierno estadounidense el que defina qué empresas estarán autorizadas a operar en Venezuela y lanzó una advertencia directa ante las cámaras.
“Si no quieren entrar, avísenme, que hay otras 25 compañías esperando ”, afirmó, en un mensaje que buscó acelerar las decisiones empresariales y reforzar el rol de Washington como actor central en el proceso.
El mandatario sostuvo que las negociaciones se llevarán adelante exclusivamente con Estados Unidos y no con las autoridades venezolanas. “Ustedes están tratando directamente con nosotros, no están tratando con Venezuela o no queremos que traten con Venezuela”, señaló ante los ejecutivos, marcando una postura de control político y estratégico sobre el futuro del sector petrolero del país sudamericano.
El plan de Trump con el petróleo de Venezuela
Según Trump, el objetivo del encuentro fue discutir los pasos necesarios para la reconstrucción de una industria que, de acuerdo con su diagnóstico, se encuentra severamente deteriorada tras décadas de falta de inversión. Ese proceso, explicó, impactó de manera directa en la infraestructura energética y redujo de forma significativa la capacidad de producción.
El presidente estadounidense estimó que se necesitará una inversión mínima de 100 mil millones de dólares para volver a poner en funcionamiento el aparato petrolero venezolano y recuperar niveles sostenibles de producción. En ese sentido, el gobierno norteamericano está presionando para que las empresas comiencen a invertir lo antes posible y aceleren los plazos de definición.