La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó este jueves la ley de amnistía para presos políticos, luego de dos semanas de negociaciones, que quedaron marcadas por desacuerdos sobre el alcance de la medida, que generó dudas entre organizaciones y familiares en torno a la situación de activistas y opositores, muchos de ellos en el exilio.
De hecho, todavía no está claro si la medida alcanzará a la líder opositora María Corina Machado, recientemente galardonada con el Premio Nobel de la Paz, y ya afincada en Estados Unidos.
La semana pasada, al menos 17 presos políticos recuperaron la libertad en Venezuela, en el marco del proceso de la Amnistía, según anunció el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Rodríguez detalló que los reclusos se encontraban alojados en el centro de detención conocido como Zona 7 y sostuvo: “El objetivo es continuar esta ruta de paz para la construcción democrática entre hermanos”. Las últimas liberaciones generaron expectativa por el destino de Nahuel Gallo, el gendarme argentino acusado de espía.
Amnistía "para la convivencia democrática"
La iniciativa, denominada Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, había sido impulsada por la presidenta Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense a principios de enero, y fue aprobada esta noche en una segunda discusión, tras dos horas de sesión.
"Ojalá que esta actitud y esta disposición que hemos demostrado sea auspicio para el inicio de un nuevo tiempo político que debe transitar el país”, expresó el presidente de la la Asamblea y hermano de la actual mandataria, Jorge Rodríguez a la prensa local, tras confirmarse la aprobación.
Más de 600 presos políticos
Distintas organizaciones calculan que en Venezuela todavía permanecen encarceladas más de 600 personas por motivos políticos. De todas maneras, esa cifra se redujo en las últimas semanas, tras la liberación de 383 encarcelados; sin embargo, fueron excluidos 174 militares, acusados por delitos de rebelión.
La aprobación de esta aministía tuvo lugar en medio de una huelga de hambre de familiares que exigen la liberación de aquellas personas que aun siguen tras las rejas en distintas cárceles de todo el país.
Delitos que quedan fuera de la amnistía
El mapa de exclusiones no es un detalle menor: define el carácter de la ley y la distingue de cualquier lectura que pretenda ver en ella una amnistía sin condiciones. Venezuela no renuncia a perseguir los crímenes más graves; decide, en cambio, cerrar capítulos donde la política fue el motor y la cárcel o el exilio, las consecuencias.
Violaciones graves a los Derechos Humanos (DD.HH.). Los actos que impliquen vulneración sistemática o severa de los derechos fundamentales quedan fuera del beneficio, conforme a estándares nacionales e internacionales.
Homicidio intencional. La privación deliberada de la vida no encuentra cobertura en la norma, independientemente del contexto político en que hubiera ocurrido.
Tráfico de estupefacientes. Los delitos relacionados con el comercio ilícito de drogas permanecen sujetos al ordenamiento penal ordinario.
Delitos previstos en la Ley Contra la Corrupción. Las conductas tipificadas como corrupción pública o privada no hallan amparo en la amnistía.
Acciones armadas o de fuerza contra Venezuela por parte de actores extranjeros. Quedan excluidas las personas que promuevan, instigen, financien o participen en acciones contra el pueblo, la soberanía y la integridad territorial de la República Bolivariana de Venezuela por parte de Estados, corporaciones o personas extranjeras.
Lo que sigue ahora es el trámite final: la revisión por parte de los órganos de administración de justicia y la promulgación mediante la Gaceta Oficial.