Embed - "Mi consultorio es un contenedor": el duro relato de Yanina Falcón, psiquiatra del Hospital Gailhac
Salud mental en Mendoza: falta de psiquiatras y turnos
“Sí, hay fuga de profesionales del sector estatal, por eso estamos desprovistos de psiquiatras”, dice Yanina Falcón, médica psiquiatra que trabaja en el Hospital Gailhac, de Las Heras. Y añade una decisión del Gobierno de Mendoza que, asegura, perjudica aún más al área: “Se preparan a médicos de familia y de guardia para poder hacer psiquiatría. Como dispositivo no está mal si además entraran más psiquiatras al Estado; pero seguimos siendo los mismos de siempre y se contrata médicos sin la especialidad correspondiente”.
La consecuencia se ve también en los pasillos del Hospital Gailhac, en donde la doctora Falcón se desempeña: “Muchas personas quedan sin atención. Conseguir psiquiatría ambulatoria es muy difícil; en guardias se internan casos agudos pero luego el paciente no consigue turnos".
“Trabajo en un hospital polivalente alejado y la infraestructura es un desastre: hacemos grupos en un contenedor; entran de a tres o cuatro porque no hay salas”, relata.
Mi consultorio en el Gailhac es un contenedor reformado y no cuenta con sala de espera para pacientes; en invierno esperan a la intemperie y en verano igual. Tampoco cuenta con baños para el personal ni para pacientes. Mi consultorio en el Gailhac es un contenedor reformado y no cuenta con sala de espera para pacientes; en invierno esperan a la intemperie y en verano igual. Tampoco cuenta con baños para el personal ni para pacientes.
La especialista subraya otro dato estructural: “Sigo siendo la única psiquiatra de planta hace 14 años. Tenemos psicólogas y trabajadoras sociales, pero muy precarizadas. En mi equipo hay cinco psicólogas pero están con prestaciones", explica Falcón a ElEditor.
No hubo concursos ni pase a planta, y se cobra menos que en el sector privado: así nadie quiere entrar al Estado. No hubo concursos ni pase a planta, y se cobra menos que en el sector privado: así nadie quiere entrar al Estado.
Guardias polivalentes, protocolo y controversia: ¿solución o parche?
La provincia actualizó el Protocolo de intervención en Urgencias en Salud Mental y promueve que equipos no especializados hagan el abordaje inicial en guardias y primer nivel. La medida pretende llegar a más territorio y descomprimir la demanda.
Para la doctora Falcón, el enfoque es insuficiente si no se fortalece el recurso crítico: “No es que esté mal capacitar a otros médicos; está mal si eso reemplaza al psiquiatra. La psiquiatría no se aprende en un curso corto. Necesitamos atraer y retener especialistas”.
“Somos la pandemia después de la pandemia”
“La salud mental es la pandemia después de la pandemia”, sostiene Falcón, y pide priorizar la prevención: “La sociedad nos exige atender a pacientes cada vez más jóvenes con adicciones. Hay que trabajar fuerte en escuelas y barrios. Las zonas alejadas y pobres son donde se concentran los casos graves, pero no están en el centro de la agenda”.
La médica también señala un déficit histórico en adicciones: “La desintoxicación en Mendoza es muy pobre. Se anunció la apertura de nuevos dispositivos, pero si no hay equipos estables y bien pagos, duran poco”.
Creo que la forma no es seguir haciendo mano de obra barata sino mano de obra de excelencia; por eso creo que es muy importante mejorar el estado de los psiquiatras dentro del sector público. Creo que la forma no es seguir haciendo mano de obra barata sino mano de obra de excelencia; por eso creo que es muy importante mejorar el estado de los psiquiatras dentro del sector público.
Lo que falta: concursos, territorio y tiempos de espera más cortos
“La posibilidad de obtener un turno sin deambular una o dos semanas es clave para evitar internaciones”, advierte.
“Si yo tuviera al gobernador Alfredo Cornejo enfrente le diría: los profesionales de salud mental tienen que ser prioridad. Mendoza siempre fue fuerte en salud mental, con psiquiatras reconocidos en otras provincias, pero nos han postergado y reemplazado. Así se pierde talento y se rompe la continuidad de los equipos”.
La doctora Falcón confirma la denuncia de cientos de pacientes: es muy difícil hoy en día conseguir atención ambulatoria psiquiátrica: "Hay muchas personas que quedan sin atención, sobre todo en cuanto a lo psiquiátrico. El Gobierno ha implementado nuevos dispositivos, que han ayudado bastante, pero no alcanza, en psiquiatría es muy difícil conseguir turnos".
Ley de Salud Mental
En cuanto al cumplimiento de la Ley de Salud Mental, la doctora Falcón, que trabaja en lugares alejados y ambulatorios (sin internación) puede dar fe de que "no se cumple": "Los lugares alejados (que no son los hospitales monovalentes), los hospitales polivalentes o los centros de salud cuentan con muy poca tensión, no se refuerza la parte de salud mental".
Para ser justa, la doctora Yanina Falcón reconoce que "ha cambiado bastante con esta gestión" pero la ley no se cumple completamente: "Se sigue haciendo mucho hincapié en las internaciones psiquiátricas y en la atención de las guardias pero no en las consultas ambulatorias".
Incluso la médica va más allá: "Y ni hablar en la inserción del paciente en la sociedad, no se está trabajando en eso".
Entonces es un círculo: el paciente entra por una guardia con una descompensación, sale de la internación y no consigue turno en la parte ambulatoria, tampoco no consigue un dispositivo para la inserción social y recae otra vez en la internación. Entonces es un círculo: el paciente entra por una guardia con una descompensación, sale de la internación y no consigue turno en la parte ambulatoria, tampoco no consigue un dispositivo para la inserción social y recae otra vez en la internación.
En cuanto a la medicación, Falcón asegura que "no está faltando, hay medicación psiquiátrica en los centros de salud y en los hospitales". Y en relación a las camas, "en los hospitales monovalentes son las mismas, pero sí se han reforzado las polivalentes, que son los hospitales generales".
Yo creo que la debilidad de la salud mental es no llegar a todos lados. Yo creo que la debilidad de la salud mental es no llegar a todos lados.
Condiciones laborales indignas
En términos operativos, Falcón resume las necesidades mínimas: “Concursos y pase a planta para frenar la precarización, equipos ambulatorios en el primer nivel donde aparece el problema sin tanta gravedad, y dispositivos de reinserción para que la guardia no sea una ruleta”.
Al cierre, Falcón vuelve a la trinchera cotidiana: “No podemos seguir trabajando de manera artesanal. La prevención y el primer nivel son la llave. Si el Estado valora a sus equipos, los pacientes llegan antes y las guardias dejan de ser la única puerta”.
Presupuesto y brechas
En 2025, el programa “Proteger la Salud Mental” del presupuesto provincial prevé $3.443 millones. El presupuesto total de Mendoza asciende a $4,02 billones: es decir, menos de 0,1% del gasto total asignado específicamente a esa acción programática.
A nivel nacional, la Ley 26.657 fijó la meta del 10% del gasto sanitario para salud mental. Los últimos análisis muestran que, en 2023, el Ministerio de Salud de la Nación destinó 4,1% de su presupuesto a salud mental y apenas 0,4% a adolescentes, muy lejos del objetivo.
El Gobierno nacional, por su parte, informó que si se computa el enfoque intersectorial (Sedronar, Desarrollo Social, etc.), la inversión 2023 alcanzó 10,1% del gasto en salud. La diferencia metodológica (solo Salud vs. intersectorial) explica la brecha entre los números.