Hay palabras que llegan demasiado tarde. Durante una nueva jornada del juicio por jurados por el femicidio de Abril Morena Bissotto, el acusado habló por primera vez y pidió perdón a los padres de la joven, asesinada en Maipú el 12 de septiembre de 2024.
Del otro lado estaban Delia María Marcela Lombino y Walter Bissotto, los padres de Abril, que días antes habían relatado ante el jurado cómo la muerte de su hija y las heridas de su pequeña nieta cambiaron para siempre a la familia.
El acusado aseguró que no recuerda con claridad qué ocurrió aquella mañana y atribuyó su comportamiento al consumo de drogas. Dijo que había consumido cocaína y sostuvo que nunca salió con la intención de matar a nadie.
Pero cuando intentó dirigirse a los padres, la distancia entre sus palabras y el dolor de la familia quedó expuesta en una sola respuesta.
“¿Qué me vas a pedir perdón si me la mataste?”, respondió la madre de Abril.
La explicación del acusado
El hombre sostuvo ante el jurado que la droga lo llevó a perder el control y que no había planeado el ataque. Según su relato, perdió la conciencia de lo que sucedía y no sabe de dónde tomó el cuchillo, ni por qué comenzó a atacar a Abril y a su hija.
También explicó que recuperó la conciencia cuando su expareja ingresó a la habitación y comenzó a reclamarle por lo ocurrido.
Sobre lo que hizo después del ataque, señaló que su intención era entregarse en una comisaría y que dijo que lo habían robado porque temía ser atacado por sus propios vecinos.
“Necesitaba pedirles perdón porque la pérdida es irremplazable”, dijo al dirigirse a los padres de Abril. La frase, sin embargo, no encontró una respuesta que pudiera reparar lo ocurrido.
Para la familia, el juicio no devuelve a Abril. Tampoco devuelve la vida que su hija habría tenido junto a ella.
Una mañana que terminó en tragedia
Abril Morena Bissotto tenía 20 años cuando fue asesinada, minutos después de las 9:00 horas del 12 de septiembre de 2024, en una vivienda de calle Padre Vera, en Maipú.
Según la investigación y la acusación presentada en el juicio, recibió unas 50 puñaladas, mientras que su hija, que tenía un año y nueve meses, también fue atacada y sufrió una herida en el cuello. La niña sobrevivió.
La escena dejó una consecuencia que todavía acompaña a la familia: una niña que sobrevivió al ataque, pero perdió a su mamá.
Los testimonios incorporados al juicio también dejaron planteado que todavía no existe una explicación definitiva sobre qué llevó al acusado a actuar de esa manera.
Mientras la defensa sostiene que el consumo de cocaína y un desborde de conducta deben ser considerados para explicar lo ocurrido, la Fiscalía sostiene otra interpretación y acusa al imputado por femicidio. El jurado deberá decidir cuál de esas posiciones queda respaldada por las pruebas presentadas durante el debate.
Ahora el juicio continuará con el análisis de testimonios y pericias. Pero para los padres de Abril, ninguna explicación cambia el dato esencial: su hija no está, y ninguna palabra puede devolverla.