La segunda jornada del juicio por jurados por el crimen de Abril Morena Bissotto tuvo como protagonistas a sus padres, quienes declararon ante el tribunal y reclamaron justicia por la muerte de su hija. El proceso se desarrolla en el Polo Judicial de Mendoza.
Marcela y Walter Bissotto hablaron del dolor que atraviesa toda la familia desde el asesinato y pusieron especial énfasis en las consecuencias que el ataque dejó en la hija de Morena, que logró sobrevivir.
“Como podemos, estamos acá pidiendo justicia”, expresó la familia durante una jornada atravesada por el recuerdo de la víctima y por el relato de las consecuencias que dejó el crimen.
Los padres también dejaron en claro qué esperan del proceso judicial: una condena que, según señalaron, haga justicia por la muerte de su hija.
El dolor por la hija que quedó con vida
Uno de los momentos más duros del testimonio estuvo relacionado con la hija de Morena, que actualmente se encuentra bajo la guarda legal de sus abuelos.
La pequeña tiene 19 puntos de sutura en el cuello como consecuencia de las heridas sufridas durante el ataque y atraviesa severos traumas físicos y psicológicos. Según relató su abuelo, ya no puede tolerar ruidos fuertes y recrea escenas de agresión cuando juega con sus muñecas.
A ese daño se suma la ausencia de su madre. La niña la extraña y, de acuerdo con el relato de la familia, pregunta por ella todos los días pese a saber que murió.
Sus abuelos también explicaron que, por su corta edad, todavía no puede comenzar un tratamiento psicológico formal, por lo que la familia intenta acompañarla mientras atraviesa las consecuencias del crimen.
“Nada nos va a devolver a Morena, pero tiene que haber Justicia”, expresaron sus padres. Con ese reclamo, dejaron planteado ante el jurado que esperan la pena máxima para el acusado.
El último recuerdo y las dudas sobre el crimen
Durante su declaración, la madre de Morena aportó además un dato sobre los días previos al asesinato. Contó que apenas un día antes del crimen su hija le había manifestado que ya no quería que el acusado fuera el padrino de su hija porque, según le había dicho, “ni las miraba”.
Ese relato puso de manifiesto una situación de tensión previa dentro del entorno familiar.
El crimen ocurrió en 2024 y durante el ataque Morena recibió cerca de 50 puñaladas. Su hija también fue herida y sobrevivió.
En el juicio también aparece bajo discusión el posible consumo de cocaína y la situación en la que se encontraba el acusado al momento del ataque, un punto que forma parte de la explicación que intenta instalar la defensa.
Qué se discute en el juicio
El punto central que deberá resolver el jurado no está solamente relacionado con lo ocurrido, sino con la forma en que debe ser considerado legalmente el crimen.
La fiscalía y la querella sostienen que se trató de un femicidio y reclaman la prisión perpetua. La defensa, en cambio, busca que el hecho sea considerado un homicidio simple, una calificación con una pena menor.
Por eso, para la familia de Morena, el juicio representa una instancia para buscar una respuesta por su muerte y también por las consecuencias que el ataque dejó en su hija.
Mientras continúan las declaraciones de los testigos, los padres ya expusieron ante el jurado el aspecto más difícil de la causa: una familia que perdió a una hija y una niña que quedó sin su mamá después de un crimen que todavía intenta ser esclarecido en sus distintas dimensiones.