Crónicas del industricidio.

Mendoza en el laberinto de la metalurgia: seis de cada diez empresarios de la industria no ven la salida

La industria metalúrgica, clave para Mendoza, siente la debacle. Los empresarios del sector no esperan cambios positivos en los próximos meses.

El Editor Mendoza | Gabriela Valdés
Por Gabriela Valdés
21 de abril de 2026 - 07:42

El sector metalúrgico argentino atraviesa un presente complejo, caracterizado por una actividad que no logra consolidar su recuperación y un mercado interno que muestra signos de agotamiento. Según el último Informe de Actividad Metalúrgica de ADIMRA correspondiente a marzo de 2026, la industria registró una caída interanual del 4,1%, acumulando un retroceso del 6,9% en el primer trimestre del año. Si bien el mes mostró un leve "rebote" técnico del 1,5% respecto a febrero en su serie desestacionalizada, los especialistas advierten que este movimiento es insuficiente para revertir la tendencia negativa que arrastra el sector. Los empresarios mostraron un creciente pesimismo sobre los meses venideros.

Mendoza: Una caída moderada pero sostenida

En este contexto de retracción generalizada, la provincia de Mendoza presenta un escenario particular para el cual es necesario un análisis detallado. Aunque, tal como este diario ha reportado previamente, la actividad metalúrgica en territorio mendocino se mantiene en terreno negativo, registró una caída del 0,7% interanual, más leve que en el resto de las jurisdicciones donde esta industria tiene peso. Esta cifra, si bien es una señal de alerta, al menos posiciona a la provincia como una de las menos golpeadas del país, logrando una estabilidad relativa y moderándose con respecto a los resultados de meses previos.

La situación mendocina contrasta fuertemente con los grandes motores industriales de la Pampa Húmeda. Mientras que Mendoza logra amortiguar el impacto, la provincia de Buenos Aires sufrió el descenso más pronunciado con un -5,6%. Córdoba, por su parte, registró una baja del 3,1%, y Entre Ríos un -1,7%. En el otro extremo, Santa Fe mostró una caída casi imperceptible del 0,3%, sostenida fundamentalmente por la reactivación de la maquinaria agrícola.

mendoza mapa adimra

Los empresarios son pesimistas sobre lo que se viene

Más allá de los números de producción, el clima que se respira en las fábricas es de una profunda cautela. El panorama para el corto plazo está marcado por la falta de señales de dinamismo, donde el sentimiento empresarial refleja la incertidumbre sobre el rumbo de la economía.

Según el relevamiento de expectativas, 6 de cada 10 empresas metalúrgicas no esperan cambios favorables en su nivel de producción para el próximo trimestre. El predominio del estancamiento es evidente: el 45,1% de los industriales anticipa que su situación se mantendrá sin cambios. Esta inercia es preocupante, ya que al operar en niveles históricamente bajos, la falta de variación implica que la producción se encuentra estancada en el fondo del ciclo. Además, un 17,6% de los empresarios proyecta incluso que su nivel de actividad disminuirá aún más en los meses venideros.

expectativas empresarias

Capacidad ociosa y presión externa para la industria

Esta falta de optimismo se sustenta en datos operativos críticos. La Utilización de la Capacidad Instalada (UCI) se desplomó hasta el 41,8% en marzo, lo que representa una caída de 5,3 puntos porcentuales respecto al año anterior. En la práctica, esto significa que casi el 60% de la infraestructura fabril del país se encuentra paralizada.

El informe también arroja luz sobre una encrucijada comercial: a pesar de que las importaciones cedieron un 16,5% interanual en febrero, el stock de productos del exterior acumulado sigue siendo elevado. Este escenario, condicionado por niveles críticos de capacidad utilizada local, podría estar indicando un achicamiento del mercado total. A esto se suma un desplome alarmante en las exportaciones, que cayeron un 35,6%, evidenciando las dificultades para colocar productos nacionales en el mundo.

Los sectores más afectados y el empleo en la encrucijada

El análisis por cadena de valor revela quiénes son los más golpeados por la crisis del consumo. Las empresas vinculadas a la construcción (-6,7%) y al consumo final (-8,8%) lideran las pérdidas. Por el contrario, sectores como Autopartes y Maquinaria Agrícola mostraron variaciones positivas —del 2,1% y 1,8% respectivamente— tras períodos de fuerte castigo.

IMPSA y otras 380 empresas

La industria metalúrgica de Mendoza tiene como uno de sus principales exponentes a IMPSA (Industrias Metalúrgicas Pescarmona S.A.), compañía de alcance global que ha desarrollado proyectos de gran envergadura en el sector energético. Su capacidad para diseñar y fabricar bienes de capital de alta tecnología la convierte en un referente internacional, aportando soluciones en hidroeléctrica, eólica y nuclear. IMPSA es un símbolo de cómo la metalurgia mendocina puede competir en mercados altamente especializados.

Otro actor destacado es Globe Metals, empresa dedicada a la producción de ferroaleaciones con presencia multinacional. Su importancia radica en el abastecimiento de materiales estratégicos tanto para el mercado local como para el internacional, consolidando a Mendoza como un polo clave en la cadena de valor metalúrgica. La capacidad exportadora de Globe Metals demuestra la relevancia de la provincia en el suministro de insumos críticos para diversas industrias.

El entramado de más de 380 PYMEs metalmecánicas constituye la base productiva que sostiene la industria. Estas pequeñas y medianas empresas fabrican, reparan y transforman metales para sectores como energía, petróleo, alimentos, construcción y vitivinicultura. Su rol es esencial porque generan empleo, diversifican la oferta y permiten que Mendoza mantenga un ecosistema industrial robusto y competitivo. En conjunto, los grandes referentes y las PYMEs consolidan a la provincia como un centro metalúrgico de relevancia nacional.

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