La crisis institucional en la Liga Mendocina de Fútbol escaló este viernes luego de que, por orden de la Unidad Fiscal de Delitos Económicos, se realizara un allanamiento en las oficinas de la entidad madre del fútbol local, poniendo al presidente Omar Sperdutti en el ojo de la tormenta.
La medida judicial, encabezada por la fiscal Susana Muscianisi, busca recolectar pruebas sobre una denuncia de fraude que sacude al ambiente deportivo. Se investiga la transferencia de $130 millones desde las cuentas oficiales de la Liga hacia empresas pertenecientes a la esposa e hijos del propio Sperdutti.
Estas operaciones, ejecutadas en diversas etapas, fueron detectadas inicialmente por la Dirección de Personas Jurídicas (DPJ), organismo que ya venía siguiendo de cerca los movimientos de la actual gestión.