Una mujer de 30 años fue detenida en San Rafael luego de amenazar con cortarle el cuello a su hijo de 7 años durante una serie de episodios de violencia contra su expareja.
El hecho que desencadenó la intervención judicial ocurrió cuando la mujer le envió al padre del niño una fotografía en la que se la veía colocando un cuchillo en el cuello de su propio hijo.
La imagen estaba acompañada por un mensaje dirigido al hombre: “Tenés 10 minutos para venir, tu hijo te rogó y no hay caso con vos. Capaz que así entendés y ojito con lo que hacés. Esto se terminó”.
La amenaza no fue un episodio aislado. El conflicto entre ambos ya había escalado durante los días anteriores y terminó derivando en una denuncia formal.
La amenaza que terminó en una denuncia
El lunes, el niño le entregó a su padre un escrito de su madre en el que ella expresaba pensamientos relacionados con el suicidio y con la posibilidad de lastimar al menor y a su expareja.
Al día siguiente, la situación volvió a escalar. La mujer interceptó el automóvil del hombre, le rompió los limpiaparabrisas y le impidió continuar con la marcha.
Ese episodio quedó registrado en un video filmado por la víctima, que luego fue incorporado como elemento dentro de la denuncia.
Ante la sucesión de ataques y amenazas, el hombre decidió realizar una presentación formal ante la Justicia.
A partir de esa denuncia, el Juzgado de Familia dispuso inicialmente la internación de la mujer y dio intervención al Equipo de Medidas Excepcionales (ETI).
La intervención judicial avanzó posteriormente hasta que la mujer fue trasladada a una cárcel, mientras continuaba la investigación por las amenazas y la situación familiar.
Qué pasó con el niño
Además de las medidas adoptadas contra la mujer, las autoridades de minoridad dispusieron realizar pericias psicológicas al padre y al niño.
El objetivo es contar con elementos para resolver la situación de custodia y determinar cuáles son las condiciones adecuadas para el cuidado del menor.
Mientras se define esa situación, el niño quedó de manera provisoria bajo el cuidado y resguardo de sus abuelos maternos.
La investigación deberá establecer también el alcance de las amenazas realizadas por la mujer y las circunstancias que rodearon los distintos episodios denunciados.
Por el momento, la causa continúa en manos de la Justicia mientras se adoptan las medidas necesarias para resguardar al niño y avanzar sobre la situación de la familia