Una denuncia volvió a poner el foco sobre una situación de presunto hostigamiento que, según el relato de una mujer de Maipú, se extiende desde hace años y habría alcanzado también a otras personas. La denunciante sostiene que realizó presentaciones ante las autoridades en distintas oportunidades y que todavía espera medidas concretas para resguardar su seguridad y la de su familia.
De acuerdo con su relato, hace aproximadamente 15 años ella y otras jóvenes realizaron una denuncia colectiva porque un hombre las habría seguido desde la escuela hasta sus domicilios, las habría perseguido durante varias cuadras y esperado en esquinas cercanas a sus viviendas.
La mujer asegura que el hombre es conocido por la Policía de Maipú y que, a raíz de distintos episodios, tendría prohibido ingresar a la Municipalidad de Maipú, gimnasios, algunos comercios y también dependencias de la Fiscalía. Estos puntos forman parte de su relato y deberán ser corroborados oficialmente.
La situación, según sostiene, no habría quedado en el pasado. En una denuncia presentada el 31 de agosto, aseguró que se produjo un nuevo episodio en las inmediaciones de su domicilio y que todavía no había sido convocada para ratificar esa presentación.
Un nuevo episodio este miércoles
La situación tuvo un nuevo capítulo este miércoles. Según consta en la denuncia radicada por la damnificada, alrededor de las 7 de la mañana C.S. se habría presentado en las inmediaciones de su domicilio y habría colocado y arrojado carteles en la vía pública con fotografías de integrantes de su familia, entre ellos su esposo, su suegra, su cuñada y su hija de dos años. De acuerdo con el relato presentado ante las autoridades, los carteles estaban acompañados por insultos y acusaciones que la denunciante considera falsas. La denunciante sostuvo que cuenta con testigos que habrían visto al hombre en el lugar y con registros fílmicos tomados inmediatamente después del episodio, además de conservar los carteles como evidencia.
En la misma presentación volvió a solicitar medidas urgentes de protección, entre ellas una restricción de acercamiento y la prohibición de contacto por cualquier medio hacia ella, sus familiares convivientes y su domicilio.
El pedido de una medida de protección
Uno de los puntos que la denunciante plantea es precisamente la falta de una medida que, según considera, podría prevenir nuevos episodios. En su relato anterior aseguró que había solicitado una medida de protección y que desde la Fiscalía le habrían indicado que no correspondía porque no existía una relación de pareja o familiar con el denunciado.
La mujer incluso relató que, durante esa instancia, recibió como respuesta una frase que cuestiona la posibilidad de que una medida de este tipo pudiera evitar un eventual ataque. Esa versión forma parte de su denuncia y no pudo ser corroborada de manera independiente.
Tras esa respuesta, aseguró que se comunicó con el área provincial vinculada a situaciones de violencia de género, desde donde, según su relato, le indicaron que debía intervenir un juez o un fiscal ante una situación de estas características.
“Somos muchas víctimas, con miedo”
La denunciante sostiene además que no se trata de un conflicto individual y que existen otras mujeres que habrían atravesado situaciones similares. “Somos muchas víctimas, con miedo”, expresó al describir el impacto que, según asegura, tienen estos episodios sobre quienes dicen haber sido víctimas del hostigamiento.
La nueva presentación realizada este miércoles vuelve a poner el pedido de protección en el centro de la situación. Por ahora, las acusaciones sobre los episodios anteriores, las supuestas restricciones de ingreso y el alcance de las denuncias realizadas por otras personas deberán ser corroboradas por las autoridades correspondientes.
Lo que sí quedó formalmente asentado en la presentación de este miércoles es el pedido de medidas urgentes frente a un nuevo episodio que, según la denunciante, vuelve a afectar su domicilio y a su grupo familiar.