La pistola Taser 7 gana terreno en Mendoza como herramienta para intervenir frente a episodios violentos, con fines disuasivos. En todos los casos, el arma permitió reducir a las personas involucradas sin necesidad de efectuar disparos eléctricos y sin que se registraran heridos.
Operativo en Ciudad y otras intervenciones recientes
La Policía de Mendoza intervino el fin de semana en un departamento de calle Montevideo, en Ciudad, donde un hombre protagonizaba un episodio de violencia. El personal utilizó la Taser 7 en modo disuasivo, logró que depusiera su actitud y concretó la aprehensión sin efectuar disparos eléctricos ni registrar heridos.
El caso se suma a intervenciones similares en Malargüe y General Alvear, donde el dispositivo también fue utilizado por personal policial convencional para reducir situaciones de riesgo sin descargas y sin personas lesionadas.
Despliegue en toda la provincia
El uso de estas herramientas forma parte de una estrategia de expansión en toda Mendoza. Actualmente, cada una de las seis jefaturas distritales cuenta con diez dispositivos Taser 7, asignados a efectivos que completaron la capacitación correspondiente.
A este esquema se suman unidades operativas como el Grupo de Estrategias de Seguridad (GES), la Unidad de Acción Preventiva (UAP) y los Centros de Apoyo Táctico Policial (Catacpol), distribuidos en Capital, zona Sur, Valle de Uco y zona Este, lo que permite una cobertura más amplia y una respuesta más rápida ante situaciones críticas.
En total, ya son 1.321 los policías habilitados como operadores de Taser en la provincia. La formación alcanzó a personal de comisarías, subcomisarías y destacamentos, así como a distintas áreas especializadas, entre ellas Infantería, Policía Rural, Policía Vial, Investigaciones, Policía Turística, Bomberos y divisiones vinculadas a la lucha contra el narcotráfico.