La investigación por trata de personas con fines de explotación sexual en Rivadavia sumó un nuevo sospechoso. La Justicia Federal pidió la captura de un hombre de nacionalidad boliviana, señalado como el sexto posible integrante de la organización, y emitió una alerta para evitar que abandone Mendoza o salga del país. Hasta el último reporte, Migraciones no registraba una salida de Argentina con su identidad.
El hombre es señalado como una persona que habría tenido un papel importante en la captación de mujeres. Según la información publicada sobre la causa, los investigadores recibieron datos que indicaban que podría intentar regresar a Bolivia. Quienes acompañan a las presuntas víctimas también advirtieron que tendría más de diez perfiles en redes sociales, cuya utilización deberá ser investigada.
La búsqueda se suma a otras alertas que mantienen en vilo a los investigadores. La mujer que logró escapar y denunció los hechos en Rosario aseguró haber recibido amenazas el viernes pasado. Su testimonio fue uno de los puntos que permitió avanzar en la pesquisa y ahora se busca determinar si existen otros integrantes de la organización que todavía no fueron identificados.
Cinco personas aprehendidas y una causa federal
Hasta el momento, hay cinco personas aprehendidas: tres mujeres y dos hombres. Entre los sospechosos hay una mujer señalada como posible organizadora de la estructura y un empleado municipal. Varios de los investigados también tienen discapacidad auditiva.
El expediente pasó de la Justicia provincial a la Federal después de que se confirmara la hipótesis de trata de personas con fines de explotación sexual. La investigación quedó centrada en establecer cómo funcionaba la presunta red, qué papel tenía cada sospechoso y si existían conexiones con otras provincias.
Cómo comenzó la investigación en Rivadavia
El caso salió a la luz tras un allanamiento en una vivienda situada en la esquina de Liniers y 28 de Mayo, en el barrio Río Tunuyán. El inmueble tenía un kiosco como fachada y, durante el operativo, la Policía encontró a ocho personas con discapacidad auditiva que estaban en condiciones de hacinamiento.
Hasta ahora, la Justicia identificó al menos a dos mujeres adultas como presuntas víctimas directas de trata con fines de explotación sexual. Además, tres menores quedaron bajo intervención de los organismos correspondientes. Las declaraciones se realizan de manera gradual, con apoyo de intérpretes de lengua de señas, debido a las dificultades de comunicación entre personas de distintas provincias.
Una de las principales hipótesis sostiene que la organización contactaba a mujeres con discapacidad auditiva mediante falsas ofertas laborales difundidas por internet. Los investigadores sospechan que algunas fueron captadas en Buenos Aires y Rosario y luego trasladadas a Mendoza.
El caso había comenzado a partir de la denuncia de una mujer que consiguió escapar y alertó sobre la situación desde Rosario. Su relato permitió abrir una línea de investigación que luego derivó en el operativo de Rivadavia y en la identificación de otras posibles víctimas.