Una nena de apenas dos años murió ahogada en San Rafael, en un episodio ocurrido en una vivienda del distrito de Cañada Seca, que es investigado para determinar cómo se produjo el fallecimiento.
El hecho trascendió durante las últimas horas y tuvo lugar en la zona de La Pichana y Los Dos Álamos, donde la pequeña habría sido encontrada por su abuela con la cabeza sumergida en un recipiente que contenía agua.
De acuerdo con las primeras informaciones, la situación se habría producido en el interior de la propiedad familiar, aunque todavía no se conocen con precisión las circunstancias que derivaron en la tragedia.
Investigan cómo ocurrió la tragedia
El caso generó conmoción en la comunidad de San Rafael, mientras se aguarda información oficial que permita reconstruir los momentos previos al fallecimiento de la menor.
Por el momento, el episodio es investigado como un presunto accidente doméstico, aunque todavía no se difundieron conclusiones que permitan establecer de manera definitiva qué sucedió dentro de la vivienda.
Entre los aspectos que deberán esclarecerse se encuentran las circunstancias en las que la niña entró en contacto con el recipiente y cómo se produjo el ahogamiento.
Hasta ahora tampoco se difundieron detalles oficiales sobre las actuaciones realizadas en el lugar ni sobre los resultados de las primeras pericias.
Los riesgos del agua dentro del hogar
La tragedia vuelve a poner de manifiesto los riesgos que pueden representar los recipientes con agua para los niños pequeños, incluso cuando se encuentran dentro de sus propias viviendas.
Los especialistas en prevención de accidentes infantiles advierten que los menores de corta edad pueden ahogarse en cantidades reducidas de agua, debido a que todavía no cuentan con la fuerza ni la coordinación necesarias para incorporarse si caen de cabeza dentro de un recipiente.
Baldes, bañeras, piletas pequeñas y otros elementos de uso cotidiano pueden representar un peligro cuando permanecen con agua y al alcance de los más chicos.
Por este motivo, las recomendaciones de seguridad incluyen mantener estos recipientes vacíos cuando no se utilizan, evitar dejarlos en lugares accesibles y garantizar la supervisión permanente de los niños durante las actividades que involucren agua.