Un hombre de 89 años fue golpeado dentro de un geriátrico. La agresión quedó registrada por una cámara de seguridad del lugar. La víctima presentaba una muñeca fracturada, y desde la institución se habrían negado a entregar el control médico a los familiares.
El geriátrico del terror
Un grave caso de presunta violencia fue denunciado por la familia de Héctor, un hombre de 89 años que padece alzhéimer, además de problemas de visión y audición. Según relató una de sus nietas al medio 0223, durante una visita sus familiares advirtieron lesiones en las manos, los ojos y la boca del abuelo, y luego constataron que también presentaba una fractura en la muñeca derecha.
Ante el pedido de explicaciones, desde la institución habrían justificado las lesiones al señalar que el adulto mayor había tenido "un brote" porque "no quería tomar la medicación".
El accionar de la familia
La familia exigió revisar las cámaras de seguridad del lugar, en ellas se observa con claridad el momento en que una de las cuidadoras agrede físicamente a Héctor. El ataque que quedó registrado de forma completa y que se convirtió en una prueba clave del maltrato ocurrido dentro del establecimiento.
En un primer momento las autoridades se habrían negado a permitir un control médico sobre el paciente. Horas más tarde, un profesional externo confirmó que el adulto mayor presentaba una fractura.
Los familiares de la víctima radicaron la denuncia y retiraron a Héctor del geriátrico. De acuerdo con la presentación judicial, la cuidadora lo habría golpeado en reiteradas oportunidades, provocándole las lesiones que motivaron la intervención médica.