Mientras el peronismo continúa atravesado por fuertes diferencias internas, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, comenzó a mover fichas con la mirada puesta en la construcción de un proyecto nacional. En ese esquema, Mendoza aparece como una provincia clave para ampliar su base política y enviar una señal de apertura hacia sectores que hoy están fuera del kirchnerismo tradicional.
La estrategia del mandatario bonaerense no apunta únicamente a fortalecer su presencia en el interior del país. También busca utilizar esos acuerdos como una herramienta para reducir la tensión con el sector más duro del kirchnerismo, en medio de una disputa que lleva más de un año y que condiciona el armado opositor de cara a las elecciones de 2027.
El interés de Kicillof por Mendoza no es casual. La provincia se transformó en uno de los territorios donde el peronismo necesita reconstruirse luego de varios años de retroceso electoral, mientras el oficialismo de Alfredo Cornejo mantiene una posición dominante y La Libertad Avanza también busca consolidarse.
En ese escenario, el gobernador bonaerense pretende sumar dirigentes mendocinos que no responden directamente al kirchnerismo, con la intención de ampliar el espacio político que impulsa a nivel nacional. La incorporación de referentes provinciales serviría como una muestra de que su proyecto trasciende la estructura tradicional del PJ y puede contener a distintos sectores de la oposición.
Axel Kicillof lanzó su partido político con críticas a la gestión de Milei.
Una llave para la unidad
Dentro del entorno de Axel Kicillof entienden que la llegada de nuevos aliados puede convertirse en un factor de negociación con el kirchnerismo. La idea es demostrar capacidad de construcción política propia sin romper definitivamente con el espacio que lidera Cristina Fernández de Kirchner.
La relación entre ambos sectores atravesó numerosos momentos de tensión durante el último año, con diferencias sobre el liderazgo del peronismo y la estrategia electoral. Sin embargo, distintos dirigentes consideran que todavía existe margen para alcanzar un acuerdo que permita presentar una alternativa unificada frente al oficialismo nacional.
Un proyecto que mira al 2027
La expansión territorial forma parte del armado que Axel Kicillof impulsa desde el Movimiento Derecho al Futuro, espacio con el que intenta consolidar una estructura propia de alcance nacional.
La construcción en provincias como Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos aparece como uno de los principales objetivos para fortalecer una eventual candidatura presidencial, aunque el éxito de ese proyecto también dependerá de cómo evolucione la relación con el kirchnerismo y de la capacidad del peronismo para superar sus diferencias internas.
Por ahora, la apuesta del gobernador bonaerense combina dos objetivos: ampliar su volumen político fuera de Buenos Aires y utilizar esa fortaleza para intentar destrabar una interna que sigue condicionando el futuro del peronismo nacional