El Gobierno de Mendoza presentó en la Legislatura el proyecto de Ley de Huella Balística, una iniciativa que busca darle respaldo permanente al Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas y crear un Banco Provincial de Perfiles Balísticos para seguir el rastro de las armas vinculadas con delitos.
El proyecto ingresó por la Cámara de Senadores y apunta también a fortalecer el intercambio de información con fuerzas federales para combatir el circuito ilegal de armas, el contrabando y el narcotráfico.
El laboratorio fue inaugurado en febrero de este año y, desde entonces, ya incorporó 251 muestras a su base de datos. En ese período se obtuvieron 117 coincidencias positivas: 111 entre vainas servidas y otras seis correspondientes a proyectiles.
Según destacó la ministra de Seguridad, Mercedes Rus, el sistema demostró ser cinco veces más efectivo para relacionar delitos que todos los cotejos realizados durante los últimos diez años en Mendoza.
Cómo funciona
El sistema utiliza una tecnología llamada IBIS, que analiza las marcas microscópicas que cada arma deja en las vainas y los proyectiles después de un disparo.
De esta manera, la información obtenida en un hecho puede compararse con otras muestras y permitir determinar si una misma arma estuvo relacionada con distintos delitos.
Con la nueva ley, toda esa información quedará centralizada de manera digital en el Banco Provincial de Perfiles Balísticos.
Qué armas quedarán registradas
El proyecto establece que deberán incorporarse las armas de la Policía de Mendoza, del Servicio Penitenciario y aquellas secuestradas, decomisadas o halladas.
También quedarán incluidas las armas utilizadas por empresas de seguridad privada que se encuentren bajo control de la provincia.
En el caso de los usuarios civiles que tengan armas de manera legal, el registro será voluntario. La iniciativa aclara además que esta incorporación no modifica ni duplica las funciones del organismo nacional encargado del control de armas.
El objetivo es contar con una base que permita cruzar información y detectar conexiones entre distintos hechos, además de avanzar en el intercambio de datos con fuerzas federales.