Una encuesta de DC Consultores revela un quiebre dramático en la confianza hacia el gobierno de Alfredo Cornejo. Mientras los mendocinos extienden un crédito de paciencia al plan macroeconómico de Javier Milei, la exigencia de soluciones urgentes cae sin filtro sobre el Gobernador. La inseguridad rampante, la pobreza enquistada en el Gran Mendoza y el colapso de servicios esenciales desnudan una provincia fracturada y al borde de la implosión.
Cierre de Campaña Frente La Libertad Avanza - Alfredo Cornejo - Luis Petri (13)
Otro acto de Luis Petri sin funcionarios provinciales.
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
La consultora fundada y dirigida por el politólogo Aníbal Urios incluyó al empresario Daniel Vila en el grupo de dirigentes puestos a consideración de los encuestados. SI bien, el trabajo no indagó intención de voto, en la lista de los políticos el presidente del Grupo América capturó el apoyo del 18,7% de los consultados y fue superado solamente por Luis Petri, con 34,5%. El 10% eligió a Cornejo. La medición de los dirigentes políticos surgió de las respuestas a la consigna: "Se viene el mundial, renuncia Scaloni, ¿Cual de los siguientes políticos puede sacar campeón a la selección?".
El sondeo, que contempló las respuestas de 917 personas en condiciones de votar, expone una radiografía descarnada. El ciudadano desdobla su exigencia y opera como un auditor del metro cuadrado. Frente a la situación económica actual, el 41,8% asegura que sigue igual pero espera mejoras a corto plazo, apoyando pragmáticamente a la Nación. En contraste, apenas un 7,2% siente que su economía mejora por mérito de Alfredo Cornejo. El gran desgaste del gobernador es palpable: un 39,7% confiesa haberle perdido la confianza y el 22,4% jamás se la tuvo. Esto logra consolidar una dura valoración negativa del 61,9% para el actual mandatario. La sociedad le factura severamente la indudable falta de un escudo protector local ante el fuerte ajuste.
La situación de Alfredo Cornejo
Este retiro de confianza no responde a la inflación, sino a una gravísima deuda estructural. Un contundente 44,8% identifica el crecimiento desparejo y la pobreza en el Gran Mendoza como el gran fracaso, evidenciando que el desarrollo quedó concentrado. A esto se suma la crisis en servicios esenciales, con un 15,5% alertando sobre la alarmante fuga de médicos y un 17,4% señalando graves tensiones por minería y agua.
En Seguridad, el escenario muestra la fuerte radicalización de todas las demandas sociales. El mendocino asocia la inseguridad a la degradación de sus condiciones de vida y rechaza tajantemente el garantismo judicial. Al consultarles qué harían si fueran Ministro de Seguridad, el 34,3% exige estrictas políticas asimilables a un modelo Bukele, pidiendo penas muy duras, más cárceles y un férreo control territorial. Simultáneamente, un 40% reclama fortalecer la estructura policial con más efectivos y modernización, reflejando un auténtico grito desesperado para lograr recuperar el orden en todas las peligrosas calles.
Allanamientos en Las Heras
Múltiples allanamientos por robos en Guaymallén. Imagen ilustrativa
Ministerio de Seguridad
Ante este diagnóstico, las prioridades ciudadanas sufren hoy una alteración verdaderamente significativa en todo el territorio provincial. Si bien la provincia conserva su histórico ADN institucional y un destacable 44,6% considera importante hacer obra pública a futuro, la mayoría ciudadana impone súbitamente un firme freno de mano a los proyectos. Analizando las diversas respuestas, un 55% exige priorizar inmediatamente lo urgente: el 30,4% demanda resolver primero los numerosos problemas básicos y viejos, mientras que un 25% pide solucionar lo inmediato antes de poder mirar al futuro.
El rotundo mensaje del electorado es innegablemente claro: no existe absolutamente ningún margen político para realizar fastuosas inauguraciones faraónicas o planificar obras enormes si antes no se puede garantizar plenamente que los vitales hospitales funcionen bien y las veredas sean íntegramente transitables. Esta dura exigencia obliga a mirar inexorablemente la realidad.
Renovación de liderazgos y el factor externo
El detallado relevamiento culmina con una interesante proyección lúdica pero sumamente reveladora sobre la ansiada renovación de los desgastados liderazgos locales. Ante la inédita pregunta sobre qué reconocido político podría lograr sacar campeón a la emblemática Selección Argentina en un hipotético reemplazo del exitoso Lionel Scaloni, se constata estadísticamente la abrupta caída de antiguos líderes tradicionales.
Scaloni
Un mendocino integró la prelista de la Selección argentina para el Mundial.
Redes
Alfredo Cornejo, siempre considerado un histórico estratega, cosecha hoy un exiguo 10,6% de apoyo. El atractivo tablero es sorpresivamente arrasado por Luis Petri, quien logra capitalizar hábilmente el reiterado discurso de firmeza ciudadana con un aplastante 34,5%. Simultáneamente, la emergente figura de Ulpiano Suarez se afianza sólidamente como el perfil más sano, ubicándose firmemente con un valioso 17,2% como un innegable solucionador ejecutivo de altísima cercanía vecinal.
Finalmente sorprende de enorme manera el disruptivo factor empresarial y externo impulsado inteligentemente por Daniel Vila, que alcanza rápidamente un significativo 18,7%, demostrando claramente que una gigantesca porción ciudadana, completamente exhausta y desencantada, busca hoy un rotundo pragmatismo renovador fuera de la estructura y burocracia estatal estancada. Las antiguas franquicias electorales enfrentan hoy un letal agotamiento definitivo frente a un pueblo sin paciencia.