Entrevista.

Interna en la Corte: Valerio recriminó el silencio de Garay ante ataques del oficialismo a la Justicia

-El ministro se plantó frente al modelo judicial y de relaciones de poder del presidente de la Suprema Corte

-Similitudes en los jury a Martearena y Sarmiento

El Editor Mendoza | Javier Polvani
Por Javier Polvani
23 de abril de 2026 - 15:30

El clima en el cuarto piso de los Tribunales provinciales dista de la parsimonia que suelen sugerir los pasillos de mármol. Tras la reciente reelección de Dalmiro Garay como presidente de la Suprema Corte de Justicia, las fisuras en el máximo tribunal de Mendoza han quedado expuestas con crudeza. La crítica del juez José Valerio.

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José Valerio, juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

José Valerio, juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

En una entrevista con El Editor que profundiza en las tensiones de poder, el ministro José Valerio salió a marcar distancia ética y metodológica con la conducción del tribunal, advirtiendo sobre la falta de políticas judiciales coordinadas y el avance de un estilo personalista que, a su juicio, desvirtúa la naturaleza colegiada del órgano.

El eje del conflicto, según Valerio, radica en la concepción misma de la presidencia. El magistrado es tajante al recordar que el presidente es apenas un "primus inter pares" y no el dueño de la institución. La controversia escaló tras el discurso de apertura del año judicial, donde Garay emitió opiniones personales —incluyendo cuestionamientos a la labor de la prensa— que no habían sido consensuadas con el resto de los ministros. Para Valerio, este episodio no es aislado, sino un síntoma de una gestión que omite la consulta interna mientras mantiene un sugestivo silencio frente a las presiones que el Poder Ejecutivo ejerce sobre jueces inferiores.

Sin embargo, el punto más álgido de la charla roza la frontera entre lo jurídico y lo político. Al ser consultado sobre la transparencia en el manejo de las causas, Valerio señala la existencia de "mecanismos institucionales que habilitan la interferencia". El magistrado no duda en calificar de sospechosos ciertos tiempos procesales, vinculando el letargo de expedientes sensibles —como el proceso de jury contra el juez Eduardo Martearena— con las negociaciones para la elección de autoridades de la Corte. “Nadie es inocente”, dispara Valerio, sugiriendo que la Justicia mendocina no es ajena a un tablero de ajedrez donde las piezas se mueven al ritmo de las conveniencias políticas de turno.

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José Valerio, juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

José Valerio, juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

A través de un relato que combina la defensa de la libertad de prensa con la reivindicación de su propia coherencia doctrinaria, Valerio ofrece una radiografía de una Corte dividida. Entre la sospecha de arreglos bajo cuerda y el reclamo por una conducción más institucional, el diálogo que se transcribe a continuación revela que la interna judicial es, en rigor, una batalla por la independencia y el sentido republicano del máximo tribunal de la provincia.

El Editor: ¿Qué derivaciones se han visto en la interna del Tribunal desde la reelección del presidente de la Suprema Corte, Dalmiro Garay, hasta el momento y que han tenido influencia en el funcionamiento del máximo tribunal. Hay muchos dimes y diretes, mucho ruido, mucho rumrum. ¿Qué puede decir usted desde adentro?

José Valerio: Hay cosas que yo ya las he manifestado. Yo tengo diferencias importantes con el presidente de la Corte y eso se manifiesta en posiciones a veces públicas, a veces en las reuniones de acuerdo de la Corte, respecto a cómo debe funcionar el Poder Judicial, cómo debe funcionar la Corte, la falta de política judicial. Es necesaria una coordinación de las políticas. He sido muy crítico respecto a que el Poder Judicial tiene una cabeza, que es la Corte, y en la Corte somos 7 miembros; nadie es el dueño de esta Corte. Todos somos parte de esta Corte. El señor presidente es el primero entre los pares, pero él debe manifestar la opinión de la Corte, o por lo menos de la mayoría, no sus opiniones personales. Si él quiere opiniones personales, puede manifestarlas como las manifiesto yo habitualmente en los medios, aclarando de que no las hace como presidente, sino a título personal.

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José Valerio, juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

José Valerio, juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

El Editor: Generó una polémica pública el presidente el día de la apertura del año judicial, cuando habló primero de “prensa libre” a la que después dio consejos de cómo tiene que trabajar, según la conveniencia, para el tribunal. ¿Eso generó polémica porque lo dijo desde la función de presidente de la Corte sin que se hubiese planteado antes con el resto de los miembros del tribunal?

José Valerio: Sí, es cierto, incluso con posterioridad él ha aclarado que el discurso es de él como presidente. Bueno, esto me parece bien porque ya ha blanqueado su posición, que no es la mía. El discurso de apertura no es del presidente, es la Corte la que habla, y el presidente es la voz de la Corte.

Esto ya es una cuestión que venimos discutiendo desde la primera vez que él dio el discurso, cuando yo planteé que nosotros como ministros tenemos que saber qué es lo que se va a decir en estos discursos. Habitualmente no lo hace, se nos da alguna información respecto a lo que va a decir y después lo manifiesta. Bueno, en este caso, en el tema de la prensa, yo también discrepo respecto al señor presidente.

También me he manifestado sobre otras expresiones sobre el funcionamiento del Poder Judicial o respecto a los jueces, y no he visto que el señor presidente haya dicho una sola palabra. Y no me refiero a la prensa o a la prensa libre. Me estoy refiriendo a funcionarios del Ejecutivo que han sido muy duros, a veces, en manifestarse respecto a jueces, jueces de la Corte o jueces inferiores, y no ha dicho una sola palabra el señor presidente.

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José Valerio, juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

José Valerio, juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

El Editor: ¿Existe la injerencia de la política en algunos despachos de tribunales?

José Valerio: En este despacho no. En este despacho yo soy muy claro, mis posturas han sido las mismas. Si varío una postura, explico por qué. Es más, hay sentencias que yo he dictado en esta Corte utilizando fallos de cuando era juez correccional. Hay veces que me refiero a fallos cuando era camarista. Es decir, he tratado de mantener una coherencia como juez, como miembro del Poder Judicial, y puedo equivocarme como cualquier juez, como cualquier ser humano, pero siempre me he mantenido de esa manera. Entonces, bueno, si coincido en la postura con los otros jueces, será la forma en que se vota. Ahora, yo no ando arreglando mi voto de acuerdo a la postura de los demás. Por eso muchas veces me dicen: ¿¡Va a hacer una disidencia!? Sí, sí, yo voy a hacer una disidencia, pues no estoy de acuerdo.

El Editor: ¿Tiene razón el presidente en sentirse víctima de una estigmatización de los medios que insisten en la parcialización a favor del gobierno de una parte del tribunal?

José Valerio: Yo creo que los medios manifiestan lo que piensan, lo que perciben o lo que entienden. Y esto es prensa libre. Es decir, la prensa no puede ser sino libre. La libertad de prensa y la libertad de expresión nace en nuestro país desde 1810. Muchas veces he manifestado que ya en 1811, con el decreto de libertad de prensa, se estableció la primera forma de juicio por jurado para asegurar la libertad de prensa.

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Javier Polvani (El Editor) entrevista al juez de la Suprema Corte, José Valerio.

Javier Polvani (El Editor) entrevista al juez de la Suprema Corte, José Valerio.

El Editor: ¿Hay injerencia política en la justicia de Mendoza? En este despacho me dijo que no, pero en la justicia de Mendoza ¿Hay alguna diferencia en la relación de la política con la Justicia hoy comparado con años anteriores?

José Valerio: Yo creo que lo que existe son mecanismos institucionales que habilitan la posibilidad de que exista alguna interferencia, y eso es lo que yo critico. Esos mecanismos son los que en definitiva generan situaciones en las que obviamente aparecen las sospechas de que no todas las causas se manejan de la misma manera. Depende de quién se trate, o existen determinadas situaciones que por supuesto llaman la atención. Como por ejemplo, yo lo he manifestado en el jury de Martarena*, que se armó un gran escándalo, se inició un jury y pasaron 11 meses para desempolvarlo, y después se votó y se rechazó. Y en el intermedio elegimos al presidente de la Corte la vez anterior. Es decir, nadie es inocente.

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*El caso Martearena

El pedido de destitución contra el juez penal colegiado Eduardo Martearena fue rechazado y la causa terminó siendo archivada en marzo de 2024.

  • El resultado: En una votación muy ajustada de 11 a 10, el Jury de Enjuiciamiento decidió no avanzar con la destitución.

  • Quiénes lo apoyaron: Martearena mantuvo su cargo gracias a los votos de los siete integrantes de la Suprema Corte de Justicia, los tres legisladores del peronismo y un representante de La Unión Mendocina.

  • El origen de la denuncia: La presentación fue realizada por el diputado provincial Enrique Thomas (Cambia Mendoza). El legislador acusó al juez de "mal desempeño" tras un fallo en el que Martearena anuló las pruebas obtenidas de teléfonos celulares en una causa de robo que afectó directamente a Thomas en 2020.

  • Contexto judicial: El juez es identificado frecuentemente en el ámbito judicial mendocino con una postura "garantista". Aunque su fallo inicial fue anulado posteriormente por la Suprema Corte —que validó las pruebas descartadas—, el Jury consideró que no hubo elementos suficientes para su remoción.

Click al presente

El caso Martearena no surgió sin causa. Estuvo en boga mientras daba la penúltima reelección de Dalmiro Garay al frente de la Corte. Cuando fue reelecto la última vez, este año, el caso en boga era el del juez penal Sebastián Sarmiento.

El Editor: ¿La situación actual se puede asimilar a la que rodeó al caso Martearena?

José Valerio: Veremos a ver qué pasa. (sonrisa final)

El Editor: Gracias.

José Valerio: Por favor.

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José Valerio, juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

José Valerio, juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

La situación de Sarmiento, parafraseada con la protagonizada por Martearena en el meticuloso relato de José Valerio a El Editor, se resolvería de manera anticipada mediante un acuerdo del acusado con el procurador general Alejando Gullé, fiscal del juicio administrativo, que fue comunicado un par de horas después del cierre de la presente entrevista.

FInalmente, Sarmiento salvó el cargo, como antes Martearena, aunque en el caso actual al juez conservar el cargo le costó una confesión de culpabilidad penada con seis meses de suspensión como magistrado, sin goce de haberes.

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