La presentación del informe de Guillermo Francos arrojó algunos datos interesantes. Uno de ellos es la cantidad de militares que forman parte de las Fuerzas Armadas y el dato sobre la cantidad de bajas durante la gestión de Luis Petri en el Ministerio de Defensa, llamó la atención. Desde lo discursivo, genera otras expectativas.
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El Servicio Militar Voluntario tiene innumerables bajas en la gestión de Luis Petri.
De acuerdo a los datos oficiales del ministerio de Defensa, entre diciembre de 2023 y mediados de 2025, 18.659 efectivos solicitaron su retiro, empujados por distintos factores, siendo el de una mejor propuesta laboral uno de los motivos en la mayoría de los casos.
El Ejército encabeza la lista con 14.614 bajas, seguido por la Fuerza Aérea con 2.971 y la Armada con 1.074. Así, 840 oficiales, 2398 suboficiales y 15.421 soldados voluntarios dejaron las filas militares.
Se van por "mejores propuestas laborales"
La mayor deserción se da en el servicio militar voluntario, un sistema basado en contratos de dos a cuatro años, que en condiciones normales permite luego incorporarse de manera estable al Ejército, la Armada o la Fuerza Aérea. Desde diciembre de 2023, 12.866 soldados voluntarios pidieron la baja.
Lo más llamativo, sobre todo por la puesta en escena institucional sobre el apoyo y la dignidad devuelta a las Fuerzas Armadas, es la razón de las bajas. El motivo principal de las bajas y renuncias tiene que ver con causas "económicas" y también "mejor propuesta laboral". En menor medida, alegaron " razones personales" y "otros". Entre los motivos de las bajas también figuran "decisión de la Fuerza" o "baja por falta grave", aunque son las menos, en la comparación general.
Fuentes castrenses, por lo bajo, han blanqueado la realidad en distintos medios: "Las mayores bajas se dan en las grandes ciudades como Buenos Aires y Córdoba, donde los costos de vida son más altos y existen mejores ofertas laborales, en un contexto de crisis. Por ejemplo, un cabo enfermero en un Hospital Militar cobra en mano $500.000, pero es muy requerido en el ámbito civil y, al incorporarse al sector privado, al día siguiente de su baja pasa a cobrar $1.000.000", evaluó una fuente militar a un prestigioso medio porteño.
Otro aspecto que marcan es que al formar sus propias policías, los gobiernos de la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Córdoba proponen ofertas tentadoras a oficiales y suboficiales jóvenes y capacitados de las Fuerzas Armadas para que, una vez producida la baja, se sumen a las fuerzas locales.
Les reconocen la antigüedad y el grado, pero con un sueldo duplicado o triplicado, mejores condiciones laborales y una cobertura de salud más completa. Párrafo aparte es la delicada situación de la obra social de los militares que atraviesa un momento más que crítico.
Sueldos versus canasta básica
Según cifras oficiales, un capitán o teniente de navío percibe $1.109.913, mientras que un subteniente, un guardiamarina o un alférez cobran $806.045. Entre los suboficiales, un sargento o un cabo principal alcanza los $853.088, y un cabo primero $765.596.
Con una canasta básica que en agosto trepó a $1.160.780 para una familia tipo, de acuerdo con el INDEC, buena parte de los cuadros menores pelea por no caer bajo la línea de pobreza. La situación se agrava porque el estilo de vida militar suele implicar un único ingreso familiar, ya que cada cambio de destino obliga a los cónyuges a resignar empleos civiles.
En diálogo con La Nación, el candidato a diputado nacional por la alianza entre La Libertad Avanza y la UCR, relativizó los números y pidió contextualizar. “No existe un éxodo en las Fuerzas Armadas. Por el contrario, tiende a revertirse”, aseguró.
Según los números de Petri, “entre 2022 y 2023 se fueron de baja en el Ejército 17.894 soldados y en los años 2024 y 2025 (hasta el 1 de septiembre) se fueron 13.146. “Hubo en nuestra gestión un nivel más bajo de rotación en la fuerza que reúne el 85% de los soldados del servicio militar voluntario”, detalló el ministro.
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El ministro de Defensa, Luis Petri, salió a explicar las bajas en las Fuerzas Armadas.
Agregó que pidieron la baja en el Ejército 308 oficiales durante los últimos dos años de Jorge Taiana en la cartera, y en los dos primeros años de la gestión de Milei fueron 239. Entre los suboficiales, la tendencia fue inversa: 778 entre 2022 y 2023 y 884 entre 2024 y 2025.
Los datos oficiales, que complementan el informe del jefe de Gabinete, señalan que entre 2022 y 2023 pidieron la baja en la Fuerza Aérea 148 oficiales, 208 suboficiales y 1670 soldados voluntarios. En 2024 y 2025 los números fueron menores: solo 77 oficiales –reducción que el ministro atribuyó a al efecto que produce la compra de los aviones supersónicos F-16-, 208 suboficiales y 1608 soldados.
Las bajas en la Armada, en el cálculo de Petri, señalan que en los dos años finales de Fernández pidieron la baja 129 oficiales, 1266 suboficiales y 774 marineros, frente a 102 oficiales, 919 suboficiales y 606 marineros en los dos años iniciales del presidente Milei.
Aunque no indicó la cantidad de ingresantes en cada fuerza, el Ministerio de Defensa informó que las bajas de oficiales, suboficiales y soldados que se producen cada año se compensan con los mecanismos de reclutamiento permanentes en las tres fuerzas”.