No sale del pozo.

La pobreza de Mendoza sigue por encima del promedio nacional: 31,9% con 5,5% de indigentes

-340 mil personas en el Gran Mendoza no logran cubrir sus necesidades básicas estructurales.

-La tasa de pobreza provincial es menor a la de San Juan.

El Editor Mendoza | Javier Polvani
Por Javier Polvani
31 de marzo de 2026 - 16:32

Al cierre del segundo semestre de 2025, la pobreza en el Gran Mendoza afectó al 31,9% de las personas, ubicándose por encima del promedio nacional, que se consolidó en un 28,2%. En tanto, la indigencia alcanzó al 5,5% de los mendocinos residentes en ese aglomerado. En San Juan es mayor la pobreza.

Mendoza continúa presentando indicadores preocupantes en materia de pobreza e indigencia, aunque con leves mejoras comparadas con semestres anteriores. Según los datos difundidos este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), correspondientes al segundo semestre de 2025, la provincia enfrenta una realidad económica que refleja las dificultades de millones de ciudadanos que luchan diariamente por cubrir sus necesidades básicas.

El informe oficial detalla que, sobre una población total de 1.066.721 habitantes en el conglomerado urbano más grande de la provincia, hay 339.887 personas que no logran cubrir sus necesidades básicas estructurales.

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Dentro de este grupo de vulnerabilidad, el escenario más crítico lo enfrentan 59.080 ciudadanos que se encuentran en situación de indigencia, es decir, que sus ingresos monetarios no les alcanzan siquiera para procurarse la alimentación mínima indispensable. Si el análisis estadístico se traslada a los hogares, el 23,5% de las familias mendocinas son pobres y el 4,4% son indigentes.

Pobreza: Mendoza en el espejo de Cuyo

Al observar el contexto de la región de Cuyo, el Gran Mendoza presenta indicadores levemente mejores que el promedio regional en términos de pobreza, ya que Cuyo en su totalidad registró un 32,3%. Sin embargo, la situación más compleja de la zona se vive en el Gran San Juan, donde la incidencia de la pobreza trepó al 34%, mientras que el Gran San Luis exhibió el número más bajo de la región, con un 30,1%. A nivel nacional, la región cuyana se ubica como la segunda área geográfica con mayor nivel de pobreza, solo superada por la región Noreste (NEA), que alcanzó un preocupante 32,7%.

La evolución histórica reciente arroja matices importantes para analizar la economía de Mendoza. Hace exactamente un año, durante el segundo semestre de 2024, la pobreza en el Gran Mendoza azotaba al 42,2% de la población. La caída interanual de más de 10 puntos porcentuales es una señal de alivio, consolidada también frente al primer semestre de 2025, cuando el indicador marcaba un 33,5%. No obstante, la indigencia encendió una luz de alerta: si bien bajó respecto al 6,7% de fines de 2024, mostró un repunte frente al 4,7% registrado en los primeros seis meses de 2025, escalando al actual 5,5%.

pobreza e indigencia

Esta dinámica social está íntimamente ligada a la constante carrera entre los ingresos familiares y el costo de vida. Según los registros del INDEC para la región de Cuyo, la Canasta Básica Total (CBT) promedio —que define estadísticamente la línea de pobreza— experimentó un salto semestral del 25,2%, ubicándose en $372.231,85 por adulto equivalente. Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) —que marca el estricto umbral de indigencia— subió un 26,7%, alcanzando los $156.960,62.

Ingresos para pelear

Frente a estos incrementos en las góndolas y servicios, los recursos de las familias mendocinas intentaron no perder pisada. El ingreso per cápita familiar medio en el Gran Mendoza se ubicó en $573.195 durante el segundo semestre de 2025, lo que representó una fuerte mejora del 23,1% respecto al semestre anterior y un 50,5% en la medición interanual. Asimismo, la suma del ingreso total familiar para el estrato bajo experimentó una recomposición semestral del 41,1%. Acompañando estos ingresos, la tasa de empleo en el aglomerado se mantuvo estable, marcando un 45,7%.

La realidad del centro-oeste argentino contrasta fuertemente con los extremos del país. Mientras que aglomerados como el Gran Resistencia sufren una pobreza del 42,2% y una indigencia del 13,2%, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) la pobreza apenas roza el 9,6% y la indigencia el 2,6%. A nivel general de los 31 aglomerados urbanos, la distancia o brecha entre los ingresos de los hogares pobres y el valor de la Canasta Básica Total se ubicó en un 35,7%, evidenciando la profundidad del déficit que aún deben sortear millones de argentinos.

Desde una perspectiva histórica, los datos del INDEC muestran que la pobreza ha experimentado fluctuaciones significativas en los últimos años. Comparando con el segundo semestre de 2024, se registran mejoras moderadas, pero todavía insuficientes para alcanzar los niveles pre-crisis que requeriría una recuperación económica genuina. La volatilidad de estos indicadores evidencia la fragilidad de los hogares de Mendoza frente a shocks económicos.

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