El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF) con la Argentina. Tras esta decisión, el organismo enviará un desembolso de 1.000 millones de dólares para fortalecer las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y respaldar la estabilización de la economía nacional.
La entidad conducida por Kristalina Georgieva destacó los avances de las autoridades de la Argentina en el camino hacia la creación de una economía decididamente orientada al mercado. Según la evaluación oficial, el impulso reformista del Gobierno se ha fortalecido notablemente gracias a la reciente aprobación de leyes clave en materia fiscal, comercial y laboral. Estos hitos institucionales, sumados a las evidentes mejoras en el marco monetario y cambiario, han contribuido de manera directa a la acumulación de reservas y a la mejora sustancial de la capacidad del país sudamericano para gestionar eventuales crisis financieras.
A pesar de este panorama alentador, la cúpula del FMI reconoció ciertos desvíos en el programa original. Desde Washington admitieron que, si bien no se logró alcanzar la exigente meta cuantitativa de acumulación de reservas internacionales netas (RIN) prevista para finales de diciembre pasado, el balance general es positivo. El Ministerio de Economía cumplió la gran mayoría de los criterios de desempeño clave y las diversas metas indicativas fijadas en el acuerdo. Además, el organismo multilateral valoró que la gestión local implementara rápidas medidas correctivas para acercar las arcas del Estado al objetivo de RIN y para lograr reducir aún más los temidos diferenciales soberanos.
El FMI insistirá con la presión fiscal
En su análisis detallado de la coyuntura, Kristalina Georgieva no esquivó los obstáculos recientes. La directora gerente advirtió que la creciente incertidumbre política vivida durante los primeros meses del año 2025 afectó, aunque de manera temporal, el nivel de crecimiento, el ritmo de la desinflación y la necesaria estabilidad externa. No obstante, remarcó que desde entonces se han puesto en marcha severos ajustes de política pública que propiciaron un fuerte aumento de las divisas, una renovada tendencia a la baja en los precios y una mayor confianza del mercado financiero, todo ello a pesar de enfrentar un contexto global mucho más complejo y adverso.
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Caputo celebró el alineamiento de Milei con Estados Unidos en el marco de la guerra en Medio Oriente.
Foto: Agustín Marcarian (AFP)
En este sentido, la máxima autoridad del FMI aseguró que la administración central mantiene intacto su compromiso de preservar la frágil estabilidad lograda. Esto se ejecutará mediante la aplicación de un paquete de políticas equilibrado que impulse decididamente la desinflación, fortalezca la indispensable sostenibilidad externa y fomente el ansiado crecimiento. El objetivo primordial incluye garantizar un acceso verdaderamente oportuno y duradero a los mercados internacionales de crédito.
Para sostener el indispensable equilibrio fiscal, el equipo económico deberá profundizar el recorte de gastos. El FMI anticipó que el país instrumentará mayores reducciones en los cuestionados subsidios a la energía, buscará una mejor focalización de las transferencias sociales y mantendrá una estricta contención del gasto discrecional. Estas acciones buscarán contrarrestar el impacto fiscal de las diversas iniciativas de gasto emanadas desde el Congreso de la Nación.
Transformación estructural y el mercado de cambios
La hoja de ruta acordada con el organismo internacional también exige transformaciones estructurales muy profundas. Se solicitó formalmente un firme impulso a diversas reformas del vasto sistema tributario y previsional, además del fortalecimiento del marco fiscal en provincias y municipios. Estas medidas se consideran esenciales para mantener esa ancla fiscal y preservar el gasto social prioritario, pilar fundamental para poder consolidar la reducción sostenida de la pobreza.
Finalmente, las autoridades resaltaron como determinantes los impresionantes avances alcanzados en la desregulación total de la economía. Instaron a continuar dichos esfuerzos gubernamentales para crear una matriz competitiva y completamente abierta. Esto exige inexorablemente mejorar la previsibilidad normativa general, logrando así liberar el verdadero potencial productivo que ostentan los principales sectores estratégicos nacionales vinculados directamente a la agricultura, la energía, la minería y a la llamada economía del conocimiento. Por su parte, el BCRA mantiene una vigorosa acumulación de divisas sumando muchos millones de dólares diarios a sus exitosas arcas internacionales.