La Unión Comercial e Industrial de Mendoza salió a respaldar el reclamo empresario al gobierno de Javier Milei contra la traba de embargos a las empresas con mora impositiva. Se sumó así a la protesta de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios contra la gestión de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, liderada por Andrés Vázquez.
La traba de embargo es una medida judicial impulsada por ARCA para asegurar el cobro de deudas impositivas o de la seguridad social que un contribuyente no ha regularizado. "Trabar", en la jerga legal, significa hacer efectiva la retención o el bloqueo de bienes o fondos.
Alerta por la asfixia financiera
La preocupación central de los empresarios radica en la inusitada aceleración de los procesos administrativos y judiciales que derivan en el bloqueo de cuentas bancarias corporativas. Estas acciones representan un golpe para emprendimientos que luchan por mantenerse a flote tras años de inestabilidad y alta inflación.
En la misiva elevada al director ejecutivo de ARCA, los representantes empresariales solicitan de manera urgente y prioritaria que se instruya a las áreas legales a evitar la ejecución de este tipo de medidas precautorias. Paralelamente a la suspensión de los bloqueos patrimoniales, la entidad exige flexibilizar las condiciones vigentes para el acceso a planes de facilidades de pago.
Considera que esta herramienta es vital para permitir a las compañías encuadrar progresivamente su delicada situación financiera en un marco de regularización voluntaria. Los empresarios aseguran que el cumplimiento tributario ordenado es el deseo predominante de la enorme mayoría del empresariado argentino.
El riesgo de perder el tejido productivo
La gravedad del panorama fue descripta por el presidente de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza, Juan Viciana: “No nos podemos dar el lujo hoy en la Argentina de perder ninguna empresa. Al contrario, tenemos que ganar empresas”, sentenció el dirigente cuyano ante la prensa local.
El diagnóstico de Juan Viciana profundiza en una carencia estructural de la economía nacional que no puede seguir siendo ignorada: la escasa densidad empresarial. “Estamos en índices de cantidad de empresas cada mil habitantes de los más bajos del mundo. Tenemos que trabajar forzosamente para recuperarlas y no darnos el lujo de perderlas, tengan la dificultad que tengan”, advirtió el empresario.
Legalidad versus oportunidad en la crisis
Por su parte, el documento elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios adopta una postura diplomática pero tajante. “No desconocemos que esta y otras medidas cautelares las realiza ARCA en el marco de sus facultades legales y en estricta defensa del crédito fiscal, resultando un accionar lícito; pero nos permitimos afirmar que lo consideramos totalmente inoportuno en las actuales circunstancias”, expresa el texto oficial.
El titular de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, Mario Grinman, brindó un crudo análisis sobre los efectos de la avanzada estatal sobre las pymes.
mario grinman camara de comercio
El dirigente remarcó que estas unidades atraviesan serias dificultades derivadas de una reducción en ventas y una compresión de sus márgenes de rentabilidad. A esto se suman los incrementos en costos, las altas tasas de interés y las constantes trabas para lograr el acceso al crédito bancario tradicional en los últimos meses.
Para Mario Grinman, estos factores son consecuencia directa de múltiples desarreglos macroeconómicos de larga data que castigan a la Argentina. Reconoció que aún no han sido plenamente corregidos, pese al “mayúsculo ordenamiento que felizmente ha efectuado la actual administración nacional”.
Las autoridades mercantiles advierten sobre los peores daños si se mantiene la intransigencia fiscal. Cortar el flujo comercial mediante un embargo puede significar el agravamiento de todas estas dificultades hasta un punto irreversible, concluyen los empresarios.