La Cámara de Diputados de Mendoza otorgó sanción definitiva a la ley que limita la cantidad de máquinas tragamonedas en las salas de juego provinciales. La iniciativa, impulsada por Omar Sorroche (MC) y modificada en el Senado, apunta a prevenir la ludopatía, promover el juego responsable y sancionar con dureza a quienes incumplan.
Una normativa contra la ludopatía
El articulado establece que no podrán ampliarse las máquinas tragamonedas más allá del número histórico autorizado en cada sala, públicas o privadas. Además, obliga a los casinos a implementar programas de juego responsable con información visible sobre los riesgos del juego compulsivo, líneas de asistencia gratuitas y capacitación para el personal a fin de identificar conductas problemáticas.
En caso de incumplimiento, se prevén multas de entre el 1% y el 20% de la recaudación promedio mensual, suspensión de hasta 30 días y, en casos de reincidencia reiterada, la revocación de la licencia de operación. También se dispone el retiro inmediato o decomiso de las máquinas excedentes.
La Autoridad de Aplicación, que será el Instituto Provincial de Juegos y Casinos, podrá incluso reducir la cantidad de tragamonedas en los contratos vigentes del Casino de Mendoza.
Un debate atravesado por el impacto social
El miembro informante, Jorge López (UCR), explicó que la norma “limita la cantidad de máquinas habilitadas” y destacó que las modificaciones del Senado permiten incorporar a los casinos concesionados. “Se amplió también al sector público, sumando información vinculada al juego responsable y nuevas sanciones para quienes incumplan”, señaló.
Por su parte, Gustavo Perret (PJ) recordó que el proyecto original data de 2018 y subrayó los cambios tras la pandemia: “La presencia de esas máquinas afectaba a la sociedad, pero la sociedad cambió. Hoy tenemos el agravante de los juegos online, que llegaron incluso a los jóvenes. Tenemos que dar un marco de prevención y seguimiento absoluto”.
En tanto, la diputada Sol Salinas (Unión PRO) vinculó la iniciativa con un enfoque más amplio: “Desde el año pasado trabajamos sobre el juego online. Esto responde a una arista de la ludopatía a nivel mundial. Con los tragamonedas empezamos a transparentar una problemática y a actualizar políticas públicas”.
Agregó que “si bien hay una desactualización, esta limitación hace que en los espacios de juego tengamos personal capacitado para detectar problemas. Esto es un Estado presente y perfecciona las políticas públicas”.