El Gobierno de Javier Milei lanzó un nuevo plan de retiros voluntarios en los medios públicos que apunta a reducir drásticamente la planta de personal. La medida, presentada como parte del ajuste del gasto estatal, busca que entre 500 y 600 trabajadores abandonen sus puestos antes de marzo. La noticia sacudió a las redacciones y estudios de la TV Pública y Radio Nacional. De prosperar el plan, dejará a las empresas estatales de comunicación con casi la mitad de sus empleados. En total, más de 2200 trabajadores están alcanzados por la iniciativa, que se extenderá hasta fines de marzo.
Fuera del Estado por cinco años
El plan establece que los periodistas o administrativos que se acojan al retiro no podrán volver a trabajar en el Estado por cinco años. Además, aquellos con mayor antigüedad percibirán la indemnización en hasta tres cuotas, un detalle que generó inquietud entre los gremios.
La medida se inscribe en el marco de la intervención prorrogada hasta 2027 mediante el decreto 79/2026. Desde mediados del año pasado, la conducción de los medios públicos está en manos de Carlos Curci, exvocero de la Sociedad Rural, quien responde a la estrategia oficial de ajuste.
Motosierra a full contra los medios
En la Casa Rosada reconocen que no será sencillo alcanzar la meta de 600 retiros: gran parte del personal supera los 20 años de antigüedad y evalúa que podría resultar más conveniente esperar un eventual despido. “No se puede privatizar porque no lo permite la ley. Lo que queda es achicar al mínimo el gasto”, había anticipado días atrás el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dejando en claro el rumbo oficial.
También cambiarán el nombre a la TV Pública
El anuncio no solo abre un nuevo capítulo en la política de recortes, sino que también anticipa cambios simbólicos: el Gobierno evalúa modificar el nombre de la TV Pública, aún asociado a la etapa kirchnerista. Mientras tanto, la incertidumbre se instala entre los trabajadores, que ven cómo el futuro de los medios estatales se redefine bajo la lógica del ajuste.