Milei y Caputo buscan tranquilizar a los mercados tras la paliza en Buenos Aires
Milei y Caputo buscan calmar a los mercados tras la derrota en Buenos Aires.
Milei y Caputo buscan calmar a los mercados tras la derrota en Buenos Aires.
Milei y Caputo buscan calmar a los mercados tras la derrota en Buenos Aires.
Milei y Caputo buscan calmar a los mercados tras la derrota en Buenos Aires.
La contundente derrota de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, con una diferencia de más de 13 puntos frente al peronismo, sacudió el tablero político y económico argentino. En una noche cargada de tensión, el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, salieron rápidamente a calmar las aguas, ratificando que no habrá virajes en el rumbo económico pese al revés electoral de Javier Milei.
Desde el escenario donde reconoció la derrota, Milei se mostró firme: “No nos vamos a mover ni un milímetro del rumbo. No vamos a entregar el modelo. Vamos a seguir defendiendo con uñas y dientes el equilibrio fiscal”, aseguró, rodeado por sus principales ministros, aunque con la notoria ausencia de Caputo. El mandatario insistió en que se corregirán errores, pero sin abandonar la hoja de ruta económica basada en la restricción monetaria, el esquema cambiario vigente y las reformas estructurales.
Caputo, por su parte, utilizó su cuenta de X para despejar dudas: “Nada va a cambiar en lo económico. Ni en lo fiscal, ni en lo monetario, ni en lo cambiario”. El mensaje buscó tranquilizar a un empresariado inquieto por el posible regreso del kirchnerismo al centro de la escena, lo que podría poner en jaque el superávit fiscal y frenar las reformas laboral y tributaria.
El resultado electoral sorprendió incluso a los dirigentes del Grupo de los 6, que esperaban una diferencia menor. “Treinta puntos obligan al Gobierno a replantearse muchas cosas”, confesó un empresario, aunque sin dramatizar. La atención ahora se centra en las legislativas de octubre, donde podría consolidarse un nuevo equilibrio de poder.
Mientras tanto, el mercado reaccionó con nerviosismo a la derrota de LLA. La demanda de dólares se intensificó, obligando al Gobierno a utilizar reservas para contener la presión. El riesgo país, que cerró el viernes en 900 puntos, podría escalar a 1.000, según estimaciones de consultores. En el mercado cripto, el dólar rompió el techo de la banda de $1.460, anticipando una jornada volátil.
La semana comienza con desafíos económicos y políticos, y con la mirada puesta en cómo se reacomodará el tablero tras una elección que dejó más preguntas que certezas.