Ni Cornejo pudo salvar al vino de la motosierra de Sturzenegger: ¿Cuál es el riesgo para la industria?
El responsable de retirar al Estado de la economía no perdonó al mecanismo del INV por el que pidió Cornejo.
La misma inquietud que el mendocino planteó el sanjuanino Orrego, además de los bodegueros.
PorJavier Polvani
14 de noviembre de 2025 - 18:54
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Un pedido de Cornejo cayó en la retirada del Estado que ejecuta Sturzenegger.
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, confirmó la liberación de los controles al vino en las bodegas. Alfredo Cornejo había pedido conservar el mecanismo, que es considerado clave para garantizar la trazabilidad del producto de la industria madre de la provincia quedará a criterio de cada bodeguero, dijo el funcionario del gobierno de Javier Milei.
Sturzenegger confirmó la retirada del INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura) del control de calidad del proceso de producción de los vinos, para concentrarse en una especie de auditoría sobre el producto envasado puesto en la góndola.
Cornejo sentó postura de antemano
La decisión comunicada por el funcionario nacional tras un encuentro con representantes de la industria en la sede del Instituto Nacional de Vitivinicultura va a contramano de un requerimiento compartido por los gobernadores Alfredo Cornejo, de Mendoza, y Marcelo Orrego, de San Juan. Entre las dos provincias producen más del 90 por ciento del vino argentino (75% Mendoza y 18% San Juan).
La eliminación del control del proceso que asegura la trazabilidad de la industria también dejó preocupados a los industriales del vino. Sturzenegger estuvo flanqueado durante su paso por Mendoza por la vicegobernadora Hebe Casado, quien trató de bajarle el tono a la confrontación entre el plan nacional y los lineamientos considerados indispensables por los gobernadores cuyanos.
"El ministro se llevó los planteos para estudiarlos", acotó la funcionaria cuando el líder desregulador del gobierno libertario ya había abandonado el edificio del INV de la calle San Martín al 430 de la capital mendocina.
Federico Sturzenegger - INV (5)
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
La vicegobernadora admitió que en ese punto repararon también los representantes de las bodegas que se reunieron con Sturzenegger. Aunque enfatizó que en el resto de los temas desplegados durante el encuentro, los empresarios acordaron con la línea de uno de los laderos más mimado en público por el presidente Milei. Después de todo, es quien en los hechos se transformó en el operador de la motosierra que el mandatario introdujo en la gestión del Estado nacional, luego de consagrarla entre los símbolos de la gesta proselitista que lo llevó al Sillón de Rivadavia.
En el nombre de la libertad
"Los bodegueros tendrán libertad para mantener el proceso de control actual o cambiarlo", puntualizó Sturzenegger sobre el tópico más caliente de su intervención sobre la industria del vino.
Enfatizó que el gobierno ya no obligará a nadie a actuar de una manera determinada, a la vez que aseguró que la puesta en marcha del mecanismo desregulado no tendrá impactos sobre la situación laboral de los empleados del INV, más allá de que a partir de la radical modificación del sistema sus tareas se concentrarán en las góndolas en lugar de repartirse en las bodegas y viñedos.
Los cuestionamientos locales a la desaparición del protocolo de control del proceso de producción se justifican por la garantía que el mismo le da a la trazabilidad de la industria, asegurando la genuinidad de los vinos al salir envasados de las bodegas.
La trazabilidad, en juego
En el sector vitivinícola ven en esa tarea que dejará de hacer el INV una clave del prestigio que construyó la industria vitivinícola nacional en su longeva historia. Hasta ahora, si un vino llega adulterado al consumidor lo más probable es que la corrupción se concrete durante la distribución. Con el mecanismo modificado por Sturzenegger el terreno de las dudas se expandirá hasta la fase primaria de la producción.
Casa de Gobierno Cornejo y Santilli (9)
Cornejo señaló que el punto crucial de la discusión es el control que ejerce el INV en la bodega, ya que este es fundamental para asegurar la genuinidad del producto vínico.
Si bien el gobernador considera que el resto de las medidas de desregulación son "buenas", enfatizó la necesidad de preservar el control de calidad en el proceso de producción. Esto se debe a que este control es respaldado por una buena parte del sector privado mendocino que compite con productos de calidad a nivel mundial.
Con una postura optimista, Cornejo afirmó que las inspecciones son útiles y que le "van a encontrar alguna vuelta" a la situación. Mencionó haber dialogado brevemente con Sturzenegger y delegó el tratamiento del tema con el Gobierno nacional al ministro de la Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu.