El Gobierno de Mendoza prepara un proyecto para crear un nuevo régimen salarial voluntario para los trabajadores de la Salud Pública que actualmente están comprendidos en el Régimen 15. La iniciativa busca modificar la estructura laboral y salarial vigente y toma como referencia el esquema aplicado para los médicos.
La propuesta alcanzará a administrativos, enfermeros, técnicos, personal de mantenimiento y profesionales que no están vinculados directamente con la atención asistencial, entre otros trabajadores incluidos actualmente en ese régimen.
Uno de los puntos centrales es que la adhesión será voluntaria. Es decir, cada trabajador podrá decidir si permanece en el Régimen 15 actual o si opta por el nuevo esquema, sin perder por ese motivo los derechos adquiridos ni la estabilidad laboral, según explicó el Gobierno.
La diferencia más importante no estará solamente en cuánto cobra cada empleado, sino en cómo se construirá ese salario y cómo podrá crecer dentro de la carrera. El proyecto plantea pasar de una estructura basada principalmente en categorías y antigüedad a otra con grados, capacitación, evaluación de desempeño y adicionales específicos.
Qué cambia entre el Régimen 15 y el nuevo esquema
En el Régimen 15 actual, la adhesión surge del convenio correspondiente y la estructura laboral está dividida en ocho agrupamientos funcionales. El nuevo sistema plantea reducirlos a dos, con una organización más simple.
También cambiaría la forma de avanzar dentro de la carrera. Mientras que el esquema vigente tiene ascensos asociados a mecanismos más rígidos y a la antigüedad, la nueva propuesta incorpora una carrera horizontal por grados, en la que la capacitación y el desempeño tendrán un papel central.
La estructura del sueldo también tendrá modificaciones. El Gobierno plantea incorporar al salario básico distintos conceptos que actualmente aparecen por separado en el recibo, con el objetivo de simplificar su composición.
A esto se sumarían adicionales vinculados con productividad, desempeño y determinadas funciones o situaciones particulares. De esta manera, el nuevo régimen busca que una parte de la evolución de los ingresos esté relacionada con otros factores además de las actualizaciones generales.
Cómo impactaría en los salarios
La principal diferencia económica estaría en la estructura del recibo de sueldo. Según explicó el ministro de Salud, Rodolfo Montero, el Gobierno busca incorporar al básico distintos bonos, sumas fijas y adicionales que actualmente se cobran por separado.
La lógica de ese cambio es que, al elevar el básico, también aumenten los conceptos que se calculan sobre ese monto, como la antigüedad o la zona. Por eso, la mejora que plantea el Ejecutivo no estaría basada solamente en un aumento paritario fijo, sino en una modificación de la composición salarial.
El nuevo esquema también sumará componentes ligados al desempeño. El proyecto contempla una grilla de evaluación y el resultado podría traducirse en adicionales salariales. El mecanismo toma como referencia conceptual el modelo utilizado para los médicos.
La otra vía para mejorar los ingresos será la carrera por grados. En lugar de esperar únicamente los ascensos vinculados con la antigüedad, el trabajador podrá avanzar horizontalmente mediante capacitación y evaluaciones de desempeño positivas, según la propuesta oficial.
Los nuevos adicionales y beneficios
El proyecto también contempla pagos específicos para determinadas situaciones laborales y familiares. Entre ellos aparece la creación de la categoría de Salud Digital e Inteligencia Sanitaria, vinculada con las nuevas herramientas y tareas tecnológicas dentro del sistema público.
Además, se prevén incentivos relacionados con la maternidad en hogares monoparentales y condiciones especiales para quienes trabajan con personas con discapacidad o adultos mayores. El proyecto también contempla beneficios vinculados con determinadas funciones dentro del sistema sanitario.
La diferencia con el Régimen 15 actual estará entonces en que el nuevo esquema tendrá más componentes asociados a las características de cada puesto, a las tareas realizadas y al desempeño individual.
Qué cuestionan los sindicatos
El cambio también abre una discusión con los gremios que representan al personal comprendido en el Régimen 15. El principal punto de tensión está relacionado con la evaluación de desempeño y con el hecho de que una parte de la evolución salarial quede vinculada a esos mecanismos.
Los reparos sindicales apuntan a que el nuevo esquema modificaría una dinámica en la que los trabajadores cuentan con mecanismos de promoción previstos en el convenio vigente. La evaluación estatal incorporaría, en cambio, un nuevo factor para determinar parte de los ingresos.
También se plantearon cuestionamientos sobre el efecto que determinadas ausencias podrían tener sobre los estímulos y sobre la forma en que se reconocerán las responsabilidades y jefaturas.
El Gobierno, en cambio, sostiene que el nuevo régimen será voluntario y que quienes decidan permanecer en el esquema actual conservarán sus condiciones vigentes. El proyecto será enviado a la Legislatura y, recién después de su eventual aprobación y reglamentación, los trabajadores podrán optar por una u otra modalidad.